Never gonna be brokenhearted ever again

“Tus últimas historias son más tristes”, me confesaste paseando por el escenario de todas ellas. Después añadiste que al menos seguían ofreciendo una pequeña lección, algo aprendido en la tristeza. En lo primero puede que tuvieras razón, creo que ahora escribo más triste, pero en lo segundo ya no estoy tan seguro. Uno se acaba cansando de tantos finales a medias, eso es todo. No sé si en el proceso aprendí algo. Y en cualquier caso, no me vería capaz de transmitirlo. Ahora me refugio en este universo de historias antiguas donde conozco todos los desenlaces. Puedo contarlas a mi gusto, rescatar el detalle por el que mereció la pena vivirlas. Instantes congelados alejándonos de una nueva conclusión que nadie pedía.

Fotografía: Isauro Cairo.
Banda sonora: Robyn.

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Las primeras escenas de aproximación

Los dos éramos de esos hombres que van solos al cine. Tú, como yo, habías comprado solo una entrada y la llevabas en la mano. Quizás también habías hecho tiempo en una cafetería cercana, leyendo sin demasiadas ganas un buen libro hasta que empezara nuestra sesión. Nos miramos a los ojos antes de que apagaran las luces. Lo hicimos con sorpresa, como si no nos reconociéramos en la mirada del otro, y después de ese instante la película terminó.

Fotografía: Hiroshi Sugimoto.
Letra: Mecano.

Can’t take it no more

Puede que sigas preguntándote por qué me fui de aquella manera. No sabría si llamarlo sabiduría o desencanto. El caso es que demasiadas experiencias previas me pusieron sobre aviso. Ventajas de que todos seáis iguales: ahora soy capaz de reconocer vuestras señales. Y aunque a veces eche de menos a aquel muchacho que se lanzaba a los brazos de cualquiera con una mínima habilidad para la poesía, la verdad es que prefiero leerla en los libros. Duele menos cortarse el dedo al pasar mal alguna página que acabar rodando por la cuneta cuando todo parecía avanzar hacia alguna parte.

Fotografía: Jackjunk.
Banda sonora: Brigitte Laverne.

And as the summer fades away nothing gold can stay

Incluso lo que nunca tuvo final acaba por terminarse. Yo esperaba algo más drástico, uno de mis cabreos repentinos que barren con todo, pero también se puede pasar página tranquilamente en un bar bonito compartiendo cervezas bien tiradas. Es aquí donde veo cómo se aleja lo que antes deseaba. Un gesto de cariño que no es para mí, planes en los que yo no cuento. Recomendaciones que salen de mi boca para que seas feliz aunque no sea conmigo. Y al salir nos despedimos como siempre pero sé que ya todo será distinto. Por calles mojadas alargo el paseo de vuelta a casa para escuchar esa canción eterna que también termina.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Lana del Rey.

Electricity

En el último momento estuve a punto de decirte que no iría, pero finalmente fui. Demasiados intentos previos me habían mermado el entusiasmo. Te lo conté mientras esperábamos que nos trajeran los platos igual que te conté todo lo demás. Solo habíamos pedido un par de cosas, no teníamos mucha hambre. Lo bueno de haber perdido las ganas es que ya no quedaba nada que perder. Nos dejamos sorprender sin pensar en lo que estamos haciendo. Y así es como de repente me veo mirándote, contento de haber venido. Esto no te lo cuento porque no es necesario. Ambos lo sabemos.

Fotografía: Anailogico.
Banda sonora: Silk City & Dua Lipa.