Save me for later

Antes estabas convencido de que cualquier chico que conocieras podía ser el último. Y no es que te conformaras, pero sí agradecías esa oportunidad de conocerle. Te esforzabas. Ahora todos tenemos alergia al compromiso. Disney nos habló de príncipes azules y Grindr nos convenció de que podríamos encontrarlos. Por eso ahora vas de casting en casting sin ponerle verdaderas ganas, en plena cita ya estás programando la siguiente, rechazas al chico mono escudándote en el casi pero no, y confías que la siguiente casilla sea mejor, no concibes un futuro solitario porque siempre hay otras casillas, otros chicos más interesantes por aparecer, por suerte la oferta se renueva constantemente. Todos nos hemos convertido en jerséis que acaban al fondo del armario porque abrigaban lo suficiente pero no tenían el color exacto que prometían los catálogos.

Hal: Imagínate que desde que eras pequeño, siempre habías soñado con algún día tener un león. Y esperas, y esperas, y esperas, y esperas y el león no llega. Entonces llega una jirafa. Puedes estar solo o puedes estar con la jirafa.
Oliver: Yo esperaría al león.
Hal: Por eso me preocupas.
(Beginners de Mike Mills)

Fotografía: Theo Gosselin.

Banda sonora: Ji Nilsson.

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Los chicos hoy saltarán a la pista

No estabas allí, pero nadie de aquella discoteca era tan guapo como tú. Nadie vestía tan presumido, empujándome a mirarte cada vez como la primera. Nadie tenía ese tupé rubio y frondoso aunque todos imitaran tu peinado. Nadie bailaba con tus movimientos graciosos, aunque en realidad no llegué a verte bailar. Nadie me hacía reír como tú. Nunca volvería a encontrarte por casualidad, nunca tendría otra oportunidad para seducirte con tonterías. Quise huir, quise llorar, quise sonreírles a mis amigos para que no se preocuparan. Dos o tres canciones después, me tranquilicé y seguí bailando. Si ninguno de aquellos hombres eran tú, eso me hacía libre.

Fotografía:  Cain Q.
Banda sonora: La Casa Azul.

There’s ways to go

Cada vez que te quedas tan cerca de conseguirlo te preguntas qué podrías haber hecho distinto. En qué momento te equivocaste. Siempre imaginas que el punto de inflexión fue ese, justo ese, incluso podrías señalarlo en un mapa, pero sabes que quizás el error se acumulaba de antes. Tantos riesgos que corriste convencido de que serían la mejor opción, callejones que no te importó que no tuvieran salida, saltos y giros nunca decisivos. Dudas. Qué cursillos ignoraste o qué decisiones tomaste en vano. Y te dicen que hay que seguir, que no queda otra, y lo haces, caminas, caminas una vez más como siempre lo has hecho, no sabes hacer otra cosa que elegir otro camino que te llevará al mismo sitio. Cerca aunque no lo suficiente. Ya ni siquiera estás triste. Quizás acabes por acostumbrarte a vivir en la frontera.

Fotografía: Alexis Salgues.
Banda sonora: Empire of the sun.

Dissabtes bons

Es hora de hacer todo lo que te daba pereza. De retomar todo aquello que tenías pendiente. Cambiar la ropa del armario porque ya estamos a medio otoño aunque no quisieras verlo. Aprovechar para comprar un jersey verde, por fin, y unos pantalones a juego. Reír con los amigos cuando pierdes al Mario Kart. Ir al cine aunque alguna película no sea la adecuada. Regresar a lugares, descubrir otros nuevos, dejarte acompañar por la música mientras te pierdes en ellos. Apagar el móvil.  Escribir, escribir mucho: ideas tenías y ahora toca plasmarlas. Recuperarás el poder de volver eterno lo efímero.

Fotografía: Sometimes quickly, sometimes slowly.
Banda sonora: La iaia.

“Només et tens a tu
Si t’abandones no és culpa dels altres
Quan dius que no pots
Només ets les teves frases”

Climb every mountain

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Hace siete años, escalé una montaña. Fue la primera de muchas, aunque entonces no lo sabía. Entonces aún creía que bastaría con una, que después de aquello ya lo tendría todo. Que nada cambiaría. Todo cambió, y lo hizo deprisa, de golpe, como cambian las cosas. Llegaron más montañas y no todas las escalé. A veces no tenía fuerzas y a veces sencillamente no me quedaban ganas. Siempre aprendía, o eso me decía, como si lo aprendido tuviera que servir para algo. Hace siete años, me reiría de saber hasta dónde he llegado. Las montañas de ahora no se parecen en nada a las de antes porque también yo he cambiado. Tengo habilidades que jamás creí tener. Es raro esto de haber dejado de ser yo pero gustarme más ahora. Me gusta más este paisaje desde lo alto, incluso cuando hay bruma.