Life is life

Hoy he vuelto a comprarme la colonia que llevaba entonces, cuando aprendía a caminar por mi cuenta. Hacía seis o siete años que no la usaba. Su mezcla de manzana y vainilla ha conseguido transportarme enseguida a aquellos días: las tardes frente al espejo arreglándome para una segunda cita, las noches de camino al bar donde quedábamos todos y después las madrugadas volviendo a casa con la sensación de que todo empezaba entonces. Ahora que aquellos días se acabaron, todavía perduran esos recuerdos y este perfume. Poniéndomelo siento que me quedan mil posibilidades por explorar y una será la mía.

Fotografía: Hoscos.
Banda sonora: Noah and the whale.

Tears of pearls

No me costó nada portarme contigo como otros lo habían hecho conmigo. Después de tus quince horas en tren para venir a verme, me sentí tentado de cerrar la puerta al verte. No llegué a hacerlo, pero esa noche te eché de la habitación. No eras como en las fotos, no hablabas como en la pantalla del ordenador, no besabas como lo haría alguien que me gusta. Todo era distinto, pero me escudé en alguna excusa tonta. A la mañana siguiente te fuiste sin insistir. No sé si volviste directamente a casa, otras quince horas en tren, o quizás antes hiciste algo de turismo aprovechando el viaje. Nunca me molesté en preguntártelo. Para cuando volvimos a encontrarnos años después, por casualidad en una cena con amigos en común, apenas me acordaba de ti; por eso ni siquiera te saludé, pensando que tú también te habrías olvidado de mí. Como si yo no supiera que los hombres que nos rechazan son los que mejor recordamos.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Savage Garden.

Summer of ’42

Ideábamos planes que no se cumplirían porque solo podíamos compartir algo que no existía. Qué bonito sería, decíamos acalorados en la terraza, sabiendo perfectamente que nunca sería. El verano pasaba y nos sentíamos tan a salvo en esa fantasía que no nos importaba enredarnos un poco más en el juego. Recuerdo la furia de tu último beso aplastándome contra el sofá, tus manos que buscaban con rabia en mi cinturón lo que yo no sabría darte. Toda la escena la interpreté como el anticipo de aquello tan bonito en vez de sospechar lo que era: tu versión de una despedida.

Fotografía: Greta Schölderle.
Banda sonora: Kishi Bashi.

Run the wild flowers

Reconoce que nada salió como pensabas. En vez de conquistar el mundo, acabaste perdiéndote en él. Demasiado grande, demasiado confuso. No contabas con eso. Antes la suerte parecía acompañarte, cuando hacías como que creías en ella. Pero sin darte cuenta fueron acumulándose los años y los meses y los días y con ellos se instaló el descreimiento. Todavía quedan destellos, neones vistos de refilón algunas noches en la carretera, pero ya nunca te desvías para explorar posibles rutas. Después de tanto tiempo, sería un milagro que te quedasen fuerzas. No, nada salió como pensabas pero escucha bien la nueva canción del grupo de aquellos días: el cantante asegura que todavía puedes construirlo todo a tu medida.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Friendly Fires.

Amor a segunda vista

Antes habrías escrito sobre una película así. Te gustaba hacerlo: descubrir por casualidad esa comedia romántica con tintes de ciencia ficción, improvisar un plan para ir a verla, recordar en el cine escena a escena y aprender de ti en el proceso, escribir por último sobre todo lo aprendido para no olvidarlo. Antes lo habrías hecho, cuando eras otra persona. Ahora, sin embargo, prefieres salir del cine con la sonrisa tranquila de quien acepta que las cosas siguen su curso y hay que separarse de los personajes cuando acaban los créditos. No, ya no escribes sobre películas así pero sí sobre otras cosas.