How big, how blue, how beautiful

Cuando tenga que volver a hacerlo, me gustaría que vuelva a salirme natural, sin tener que pensarlo o forzarme a hacerlo. Me gustaría que sea como atarme los zapatos o elegir el destino de mi próximo viaje: un impulso convertido en certeza, un paso llevándome a otro, y yo siguiéndolos sin dudarlo. Me gustaría que se acumulen frases entre silencio y silencio, desearía ser capaz de disfrutarlo todo, disfrutar incluso de cada inquietud que me asalte por el recorrido. Cuando tenga que volver a hacerlo, quiero confiar en mí, creer que lo lograré, esta vez sí. Porque esta será la definitiva.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Florence + The Machine.

Modern anxiety

Todo aquello que deseabas que ocurriera, cuando ya no lo desees y hasta te dé igual, entonces ocurrirá. No estarás pendiente de un mensaje como lo estabas antes, estarás haciendo otras cosas, distraído, el reloj volando, y algo te interrumpirá. Lo deseado puede molestar cuando llega a destiempo. Te lo quitarás de encima como quien cumple un trámite y en el momento de guardar el móvil en el bolsillo desearás viajar en el tiempo para decirte que no merece la pena perder el tiempo ni el sueño en eso. Pero entonces todavía esperabas que todo cambiara cuando se cumpliera tu deseo.

Fotografía: William Daigneault.
Banda sonora: Josef Salvat.

M’hi vaig llançar

Me lancé a por ello. Después de tiempo fantaseando con hacerlo algún día, me lancé a por ello. En la noche decisiva desaparecieron las dudas y solo quedó mi ímpetu guiando cada paso, como si yo siempre hubiera sido valiente. Como si ahora yo fuera otra persona que ya había hecho eso muchas otras veces, yo uno más de aquel lugar donde nadie se miraba a los ojos. Y al saberme allí, al llegar a lo más profundo después de saltar, por fin haciendo lo que tanto había deseado, entonces supe que no, aquello tampoco era lo que quería. O quizás lo que quiero nunca es lo mismo que me gusta. Volvieron todas las dudas al salir, desapareció cualquier atisbo de ímpetu, pero logré regresar a casa, donde frente al espejo comprobé que seguía siendo el mismo. Algo pequeño sí había cambiado, sin embargo: en mis manos tenía una página en blanco y con ella podía crear algo nuevo con lo que nadie hubiera fantaseado antes.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Manel.

Life is life

Hoy he vuelto a comprarme la colonia que llevaba entonces, cuando aprendía a caminar por mi cuenta. Hacía seis o siete años que no la usaba. Su mezcla de manzana y vainilla ha conseguido transportarme enseguida a aquellos días: las tardes frente al espejo arreglándome para una segunda cita, las noches de camino al bar donde quedábamos todos y después las madrugadas volviendo a casa con la sensación de que todo empezaba entonces. Ahora que aquellos días se acabaron, todavía perduran esos recuerdos y este perfume. Poniéndomelo siento que me quedan mil posibilidades por explorar y una será la mía.

Fotografía: Hoscos.
Banda sonora: Noah and the whale.

Run the wild flowers

Reconoce que nada salió como pensabas. En vez de conquistar el mundo, acabaste perdiéndote en él. Demasiado grande, demasiado confuso. No contabas con eso. Antes la suerte parecía acompañarte, cuando hacías como que creías en ella. Pero sin darte cuenta fueron acumulándose los años y los meses y los días y con ellos se instaló el descreimiento. Todavía quedan destellos, neones vistos de refilón algunas noches en la carretera, pero ya nunca te desvías para explorar posibles rutas. Después de tanto tiempo, sería un milagro que te quedasen fuerzas. No, nada salió como pensabas pero escucha bien la nueva canción del grupo de aquellos días: el cantante asegura que todavía puedes construirlo todo a tu medida.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Friendly Fires.