Living on my own

En un teléfono no encontrarás a nadie que te haga compañía. 53 notificaciones, varias menciones, mensajes disparados en cadena y unas pocas risas que solo agrandan la desconexión. Ahora los corazones también se usan para marcar distancia. Ahora incluso puedes ver en tiempo real cómo los demás disfrutan en un bar cercano brindando sin ti. Sin pensar en ti. Tampoco te echarían de menos si faltases, piensas en el sofá frío mientras la música sigue sonando, y lo peor es que no puedes quejarte porque esta es la vida que has elegido. Ni siquiera sabes si llegado el momento los echarías tú de menos. Las estrellas de Instagram duelen menos: ellos solo te ignoran porque no saben que existes.

Fotografía: Fotograma de la película Bohemian Rhapsody.
Banda sonora: Freddie Mercury.

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All my friends

Si alguien viera este brindis desde fuera, creería que seremos amigos eternamente. Se equivocaría. Como aquella partida interminable que nadie recuerda quién acabó ganando, todo termina. También esta escena. “La vida”, suspiraremos en el futuro, recordándola en otra cena con nuevos amigos. Diremos la vida para no ahondar en todos los errores y malentendidos, las decisiones estúpidas que bifurcaron los caminos. Y quizás coincidamos después en alguna fiesta donde suenen las mismas canciones de entonces, pero ya nada será lo mismo, ni siquiera nosotros. Nos saludaremos desde lejos con la mitad de una sonrisa. Pero eso aún no lo sabemos al entrechocar nuestras copas. Como no se rompen, durante este segundo congelado nos imaginamos invencibles.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: LCD Soundsystem.

There’s a reason

Cobra sentido después, cuando dejas de buscárselo. Ya no piensas en aquel encuentro ni en los efectos que quedaron por nacer. Ya no piensas en todo lo que no comprendías. Simplemente ocurre. Con la tranquilidad de un paseo en una tarde de otoño, tras una puerta metálica se abre otra de cristal y esta da a una sonrisa. Era esto y no lo otro. Ahora lo sabes, sentándote en esta silla cómoda para hablar como el que nunca estuvo nervioso. Si alguien te viera en este momento, no le parecerías pequeño o insignificante; quizás un actor sí, pero el protagonista.

Fotografía: Leafj.
Banda sonora: Wet.

Walls we build

Cuando me da por recordar aquella tarde de verano, todo sigue siendo perfecto todavía. El sol en lo alto te aclara el pelo castaño y las olas lejanas nos hacen reír. Me sacas fotos en la barandilla y contra una puerta, jugamos a cambiar de postura; después yo también intento sacarte fotos aunque siempre te escondas tras las gafas de sol. Paseamos despacio por las calles blancas de mi antiguo pueblo, te cuento anécdotas como si fueran nuevas y de pronto dices que me vas a invitar a una cerveza. Tu voz resuena cuesta abajo. Alargamos la tarde sin descanso solo por el placer de hacerlo. Si intentásemos repetirlo ahora no podríamos porque ya es de noche.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: urfabrique.

Can you open up to the pleasure?

Un día cualquiera lo de siempre sabe mejor que nunca. Alguien ha mezclado los ingredientes del bocadillo de otra manera, quizás no con prisas sino con cariño, y hoy los sabores estallan en tu boca como si no los hubieras probado antes. De repente la mañana parece otra. Sigues sentado en una cafetería pero te crees en Italia, embarcado en un nuevo viaje. Algo tan sencillo te levanta una sonrisa que guardas para ti. Eso sí, cuando das las gracias te corresponden. Un gesto lleva a otro gesto aunque a veces lo olvides y solo a ratos lo retomes. Ya en la calle, todavía paladeas este sabor.

Fotografía: Coral.
Banda sonora: Robyn.