Nothing lasts forever

El otro día pasé por delante del bar al que íbamos todas las noches. Entonces era poco menos que nuestro mundo; sigue estando en la misma calle ancha, pero a la luz del sol me pareció más pequeño. A aquellas horas todavía estaba vacío y no me quedé a comprobar si después se llenaba como antes para escuchar los mismos chistes tristes de siempre. De todos nosotros, los dos que menos creían en el amor acabaron uno casándose y el otro sé que lo hará de un momento a otro. El que admiraba al DJ desde lejos, gracias a las carambolas del destino acabó enamorándole años más tarde, lejos de allí. El único que creía que nada es eterno ahora desearía haberse equivocado. Y el que escribía sobre los amores que nacen sigue haciéndolo porque escribir se convirtió en la única manera de mantener vivo ese sentimiento.

Fotografía: Chester Wade.
Banda sonora: Natalia Kills.

Quan dius que no pots, només ets les teves frases

Pierdes fuelle tan cerca de la meta que lo que sería sencillo vuelve a parecerte imposible. Desde un lugar seguro, los demás te animan y te enfadas con ellos. No quieres esos ánimos, quieres volver a ser un niño pequeño que llora para que le hagan caso. Pero los viejos trucos ya no sirven porque ahora solo eres un triste adulto.  Tienes promesas que cumplir, días que tachar del calendario. El tiempo es otra cosa sobre la que no tienes ningún control por más que lo desees. Quién sabe, puede que después de todo, tus amigos tengan razón. Puede que estés retrocediendo para coger un último impulso. Sí, puede que en el fondo seas capaz de hacer lo que dices que no puedes. Faltan dos pasos y parece que los pies todavía te funcionan.

Fotografía: Hosenklapse.
Banda sonora: La iaia.

Jo competeixo

Los viejos trucos ya no te servirán para los retos nuevos. Ahora toca encontrar otros métodos para sacar a la luz y compartir lo que llevabas dentro. Siempre supiste que sería así, o al menos lo intuías, pero era más cómodo instalarse en la amable rutina de estas cuatro paredes. Tendrás que salir fuera, explorar los terrenos que veías desde la ventana y que pronto también serán los tuyos. La ruta que ideabas sigue siendo la misma; solo debes tomar un desvío donde aprender todo lo necesario para continuarla. Al final tus nuevos trucos abrirán esas puertas que parecían invisibles.

Fotografía: Icipole.
Banda sonora: Manel.

When the fever comes

No sé por qué me fui corriendo tan de repente, tú aún a media frase y yo ya por la puerta como si existiera algo mejor que hablar contigo. Mientras cruzaba con el semáforo en rojo, pensé que todavía estaba a tiempo de volver allí, alguna excusa se me ocurriría, pero cada paso que daba hacía más difícil o extraño mi regreso. Seguramente descubriría que no me echabas tanto de menos. Tú seguirías a tus cosas, trabajando tan tranquilo y sonriente donde te había dejado, y al descubrirme otra vez en la entrada me mirarías como a un loco. Por eso, más que tomar la decisión de no volver, me dejé llevar por la inercia de la huida hasta perderme por las calles de siempre.

Fotografía: Linh Nguyen.
Banda sonora: The Blaze.

È difficile stare al mondo quando perdi l’orgoglio

Ante tantas críticas, lo único que sabes hacer es encogerte. O quizás ya te habías encogido antes y ellos lo aprovecharon. Una parte de ti, una parte demasiado grande a la que intentabas acallar sin éxito, cree que no serás capaz de hacerlo. El síndrome del impostor y todos esos conceptos científicos que de nada sirven cuando es a ti a quien duele. De golpe lo que tenía que ser divertido ha dejado de serlo. Así es la realidad con la que soñabas. Ahora solo queda una salida: crecerte. Confiar en el instinto de la primera vez, recordar aquella ilusión antes del foco y aplaudir en el aire aunque suene hueco.

Fotografía y banda sonora: Mahmood.