¿Cuántas vueltas darás hasta encontrar tu sitio? ¿Con cuánta gente te cruzarás? Y probarás cosas y cada vez estarás más cerca y sin darte cuenta llegarás. No, no todo son finales: hay quien repite, hay quien vuelve a por ti. Esa persona inesperada que ve más allá. Poco a poco las manos se acercan. La suave insistencia del destino.
«Eres una grieta en mi vida», dicen en la película, «pero una grieta por la que se cuela la luz del sol». Sigue leyendo




