Quan dius que no pots, només ets les teves frases

Pierdes fuelle tan cerca de la meta que lo que sería sencillo vuelve a parecerte imposible. Desde un lugar seguro, los demás te animan y te enfadas con ellos. No quieres esos ánimos, quieres volver a ser un niño pequeño que llora para que le hagan caso. Pero los viejos trucos ya no sirven porque ahora solo eres un triste adulto.  Tienes promesas que cumplir, días que tachar del calendario. El tiempo es otra cosa sobre la que no tienes ningún control por más que lo desees. Quién sabe, puede que después de todo, tus amigos tengan razón. Puede que estés retrocediendo para coger un último impulso. Sí, puede que en el fondo seas capaz de hacer lo que dices que no puedes. Faltan dos pasos y parece que los pies todavía te funcionan.

Fotografía: Hosenklapse.
Banda sonora: La iaia.

Sorteo de libros de Hanakotoba

Como sabes, el próximo 22 de abril publico el libro Hanakotoba, el lenguaje de flores en Satori Ediciones. ¿Quieres leerlo antes que nadie? Estoy sorteando 2 ejemplares dedicados entre todas las personas que entréis a Goodreads y pulséis el botón Want to read (Quiero leerlo) del libro. Además, añadidme como amigo para que pueda ponerme en contacto con vosotros si resultáis ganadores.

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La web Goodreads es una red social para gente lectora donde puntuar tus lecturas, seguir lo que leen tus amigos y recomendaros libros. Como ves, participar en el sorteo es muy fácil. Tienes hasta este domingo 14 de abril para apuntarte. El lunes contactaré a los ganadores del sorteo para poder enviarles su ejemplar del libro en cuanto yo lo reciba recién salido de imprenta. ¡Gracias por participar!

Can you read my mind?

“¡¿Un diccionario?!”, se sorprendía la gente, mirándome como a un loco, cuando les contaba mi próximo proyecto. Los demás nunca ven las cosas tan claras como lo están en nuestra cabeza. De repente me daba cuenta de que en realidad era raro estar escribiendo aquello después de una novela y dos libros de cuentos. Algo inseguro, me ponía a hablarles de todas esas palabras japonesas que llevaban tiempo rondándome, y todas las que había descubierto después, al ponerme a investigar  para el diccionario.

Me parecía fascinante que en otra cultura tan alejada, tuvieran palabras exactas para definir cosas que había visto o me habían sucedido pero que yo no sabía describir bien porque en castellano no tenemos un concepto para ellas. Gracias a esas palabras, yo había dejado de sentirme un extraño por saber que alguien a quien acababa de conocer acabaría siendo importante en mi vida o por maravillarme tanto con esos juegos que hace la luz del sol cuando se filtra entre las hojas de los árboles.

Quiero creer que ese “pequeño diccionario japonés para las cosas sin nombre” que ha acabado siendo Hanakotoba no es tan diferente de mis libros anteriores. Que ya algo de esas palabras y su sensibilidad estaba presente en la búsqueda personal de La noche nos alumbrará, en los tumbos del romántico Leo en El mar llegaba hasta aquí o en esas pequeñas historias que quedaron a medias de El amor desordenado. En apenas dos semanas, Hanakotoba verá la luz gracias a la editorial Satori. Siempre me ha gustado que los lectores se reconocieran en frases y capítulos de mis libros, pues parten de experiencias personales; ahora, acercándoos las palabras que inventaron otros, espero y deseo lo mismo: que os veáis reflejados en ellas y comprendáis mejor aquello que una vez sentisteis.

Fotografía: Masaaki Komori.
Banda sonora: The Killers.

Release the stars

Hanakotoba será mi cuarto libro pero el primero publicado por una editorial. Y este paso, que quizás pueda parecer pequeño, para mí supone un mundo. Desde que en mayo del año pasado les presenté la idea del libro al equipo de la editorial Satori, ellos se mostraron entusiasmados. Eso ha facilitado mucho la escritura del manuscrito: como todos los procesos creativos, escribir tiene sus altibajos, bajones en los que cualquier página te parece la peor que ha salido de tus manos, y en momentos así contar con dos personas que creían en el proyecto, me ha servido para salir adelante. No había espacio para las dudas, para plantearme si todo aquello merecía la pena. Los buenos editores no te permiten tirar la toalla: te secan el sudor de la frente y te animan a seguir tecleando.

Gracias a Alfonso y Marián, el documento de ordenador ha ido creciendo a lo largo de estos meses hasta convertirse en un libro. Será pequeño pero bonito, con 113 palabras y 80 fotos acompañándolas. Todo ha fluido tan fácil que apenas podía creerlo. Ya no estaba solo ante el mundo, como a menudo te sientes cuando autoeditas, de repente contaba con correctores para pulir los textos, con maquetadores profesionales en vez de apañármelas yo mismo como buenamente podía. Dejé de tener el control en decisiones como la portada, pero incluso ahí quedé satisfecho. Llegué a resultados que de otra manera jamás habrían estado a mi alcance.

Además, a nivel práctico, tener detrás una editorial con buena distribución, permite que el libro llegue a todas partes. Con mis anteriores títulos, a veces sufría cuando me preguntaban si el libro estaba disponible en Salamanca o en Córdoba. Les tenía que derivar a Amazon, porque físicamente mis tres primeros libros solo se encontraban en aquellas librerías donde me presentaba yo en persona, con mi mochila a cuestas, y sus libreros aceptaban abrirme sus puertas. Tuve mucha suerte, y les estoy enormemente agradecido a las librerías Antinous y Cómplices de Barcelona y Berkana de Madrid por haber contado con aquellos tres libros de un desconocido. A partir del 22 de abril, Hanakotoba estará disponible en todas las librerías; de hecho, a podéis reservarlo en la que más os guste o donde mejor os atiendan, y no os imagináis la tranquilidad y la alegría que me da poder decir esto. Contando los días para que este pequeño diccionario llegue a vuestras manos.

Fotografía: Takahiro Taguchi.
Banda sonora: Rufus Wainwright.

Jo competeixo

Los viejos trucos ya no te servirán para los retos nuevos. Ahora toca encontrar otros métodos para sacar a la luz y compartir lo que llevabas dentro. Siempre supiste que sería así, o al menos lo intuías, pero era más cómodo instalarse en la amable rutina de estas cuatro paredes. Tendrás que salir fuera, explorar los terrenos que veías desde la ventana y que pronto también serán los tuyos. La ruta que ideabas sigue siendo la misma; solo debes tomar un desvío donde aprender todo lo necesario para continuarla. Al final tus nuevos trucos abrirán esas puertas que parecían invisibles.

Fotografía: Icipole.
Banda sonora: Manel.