A dos pasos de la plaza Gala Placidia, en un edificio de oficinas donde hay que llamar al timbre para entrar, se esconde la Fundación Foto Colectania. Allí encontrarás la exposición La tentación de existir hasta el 30 de julio. Y no se me ocurre mejor forma de celebrar la semana del Orgullo, la verdad. Dos muestras fotográficas, dos pisos, dos fotógrafos y una única sensibilidad: retratar con la cámara a esas personas que a menudo pasamos por alto. Los valientes que se atrevieron a existir cuando hacerlo no era tan sencillo. Sigue leyendo
Sombras de neón
The desired effect
Anoche no pedí ningún deseo. La primera vez en años que no lo hago. He aprendido que los deseos se cumplen pero siempre con consecuencias inesperadas. Y molestas. Y entonces me quejo, como un niño mimado al que no le regalaron la bici del color que le gusta. Sigue leyendo
I don’t want a lover
Olvidé que estaba contigo. Más concentrado en sacar la foto perfecta que en escuchar tus aventuras. Hubo un tiempo donde me importabas más que todas las bebidas del mundo. Un día incluso lo arrasé todo por ti. Debió de ocurrir en otra dimensión Sigue leyendo
Here with me
Dicen que un buen libro es la mejor compañía. No es cierto. En todo caso, un libro puede ser, a veces, la única compañía. Pero se siente mejor cuando te acompaña gente. Tu gente. Esas personas que vienen a verte cuando estás enfermo, los que se acuerdan de ti por lejos que estén, alguien que contra todo pronóstico decide quedarse a dormir contigo, una fiesta sorpresa que han organizado tus amigos. Incluso un beso de buenas noches, aunque sea por whatsapp. Sí, ahora ya sé que la compañía es hablar contigo hasta que los dos olvidamos por qué vinimos aquí. El libro ni siquiera lo sacamos de la mochila.
Fotografía: Théo Gosselin.
And that’s how it works
Lo mejor ocurre mientras esperas. Entonces todo parece a tu alcance. Todo lo adornas. La imaginación hace de las suyas y las posibilidades se multiplican sin control. En tu cabeza un paseo por el parque siempre será mucho más que eso: el futuro apasionante a punto de llegar. Luego resulta que no, que un paseo es solo un paseo, igual que un orgasmo es solo un orgasmo. No contabas con mirar el reloj pero lo haces. Y hasta acaba por molestarte la hierba. Piensas ya en la próxima vez que volverás a ilusionarte. Te alegras de poder hacerlo todavía. Es tu súperpoder.




