The way it used to be

dley Soileau

Un día extravió aquel regalo. Más que perderlo, dejó de ser consciente de que lo tenía. Desapareció del estante donde lo había dejado la primera noche, y él ni siquiera lo echó en falta. Así pasaron los meses hasta que una mañana, haciendo limpieza, encontró una nota en un cajón: «Te quiero», estaba escrito en la tarjeta. Y recordó el regalo junto al que venía. Lo buscó con la mirada. Sigue leyendo

I’m still breathing, I’m alive

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Siempre la misma pregunta: ¿Viajas solo? Como compadeciéndose. A los camareros, en cambio, les da igual. Para ellos eres el último mono, el cliente que menos gasta. Esa mesa encajada junto a la barra será para ti. Quizás piensan que lo prefieres así, a salvo de miradas de lástima. Y desde tu rincón, cuando solo te traen un plato, a veces envidias a ese ejército de parejas románticas que piden juntos y se hacen fotos juntos. Parecen conocerse de toda la vida aunque estén en su primera cita. Sigue leyendo