«Hoy tengo ganas de saltarme las normas, de ponerme cachonda», cantaban Pastora en La vida moderna. Podría ser una de las citas intercaladas entre los cuentos de este libro. Porque eso hacen sus mujeres protagonistas: saltarse las normas, desprenderse de todos los corsés y disfrutar su vida. Su sexualidad, sobre todo. Ya iba siendo hora. Y todo eso que solo contarían a sus amigas más íntimas, está aquí escrito. A traición, casi.
Los 54 relatos de El carmín rojo no son eróticos pero rozan el erotismo en la mayoría de casos. Sigue leyendo




