En ficción, hay dos tipos de argumentos que me motivan sobremanera: las historias de amor y los futuros distópicos. Así que una película que juntaba ambas cosas tenía muchas papeletas para gustarme. Y así fue. Lo que empieza como una vida idílica en la campiña inglesa mientras el resto del mundo se desmorona, pronto se convierte en una lucha por la supervivencia y el reencuentro.
Qué tendrá el amor que te desconecta del resto. Pueden caer bombas alrededor que tú sigues adelante con tus planes. Tiene un punto de insensatez adolescente. Sigue leyendo




