Todo crece en el recuerdo. Bueno, todo no: solo aquello que merece la pena. Reconozco que esta vez no salí del cine muy convencido. De hecho, he tardado semanas en animarme a escribir la reseña. Con el paso de los días se han diluido los defectos de la película (que los tiene), quedándome solo con el cariño hacia los dos personajes. Así deberíamos recordar todas las historias de amor.
Alguien que te cuide cuando estás enfermo o a alguien que te contagie su energía. Alguien que haga fácil incluso subir unas angostas escaleras. No pides tanto y sin embargo, cuánto cuesta a veces encontrar a esa persona. Sigue leyendo




