«Una película para sentirla, no para diseccionarla.» Llevo una semana con esto escrito porque no sé qué más decir de Interstellar. Si la película ya lo cuenta todo. Todo o incluso demasiado. Más de la cuenta, en todo caso. Las mejores escenas ocurren cuando los personajes no parlotean ni dan explicaciones. Cuando son las imágenes y la música las únicas que hablan, las que te transportan de una punta a otra del universo sin más porqués, y tú te dejas llevar y terminas la escena exhausto pero con una sonrisa de oreja a oreja.
Supongo que la intensidad de Gravity no se podía mantener durante tres horas. O la perfección del capítulo «The Constant» de Lost. A mí me hubiera gustado, la verdad. Sigue leyendo




