«No tires los objetos que te traen buenos recuerdos.
A medida que te vas haciendo mayor, los objetos que evocan recuerdos se vuelven más y más importantes.»
Un libro para viajar en el último momento. Para leerlo junto a una fuente que da a un lago, en un parque. Para reconciliarte contigo mismo. Para enamorarte de cada atardecer, ese último rayo de sol remarcando la silueta de algo importante que habías pasado por alto. Para tenerlo siempre cerca aunque solo sea en el pensamiento. Para pensar: ¡qué cursi es esto!, y emocionarte como nunca en la página siguiente.
Un libro que te hace compañía, que te devuelve el placer único de tu propia compañía. Que se abre como un mapa para que lo consultes por orden o saltando entre capítulos Sigue leyendo




