Let’s work it out

c1wzybjxeai3zat

Me gustaría saber hablarte de los temas importantes. No creas que no lo he intentado. Cuando la inspiración falla, y lo hace muchas veces, me digo que podría escribir sobre esto o aquello. Sería interesante, por variar un poco. Pero nunca lo hago. Frente al teclado me siento artificial, como quien va a un concierto que no le gusta solo porque irá la persona que le gusta.  Acabo por regresar a mis temas, los de siempre, estas pequeñas cosas que forman mi mundo. Y pienso o deseo que si sigo excavando en las palabras quizás dé con aquello que buscabas.

End of desire

tumblr_ng30em2diq1qcvkkno1_500

Aceptar es saber lo que ya sabías. No por ello duele menos: estos meses sirvieron de entrenamiento, pero ¿quién vería venir algo invisible? Solo tras el golpe lo sabes; ahora sí, aceptas que será mejor. Que tendrá sentido, se lo encontrarás. Harás lo posible. Ya no ignorarás la sensación de equivocarte, ya no te amansarás para fingir que no luchabas por lo que estabas luchando. Aceptar es volver a soltar por fin lo que nunca tuviste. Encontrar el paso entre las piedras, sacudirte el barro, llegar a esta casa vacía pero sentirla cálida por primera vez en toda una vida.

I won’t never give up

5684646897_774ba28043_b

No vencí pero tampoco me sentí derrotado. Nunca iba a ganar. Eso lo supe incluso antes de lanzarme, lo vi en cada paso que no me acercaba a ti, y todos me lo decían, o más que decírmelo me miraban con los ojos abiertos, como advirtiéndome. Para qué luchar por algo que nunca será tuyo. Para saber que lo intenté, respondía al correr desfallecido, para saberme capaz la próxima vez, me repetía al estrellarme. Para confirmar que esta locura me salvaría de la otra locura, la que no termina. Hoy echo la vista atrás y confirmo que hice bien equivocándome.

Fotografía: Théo Gosselin.

La tortuga roja

118184

Llegué a pensar que todo terminaba aquí. Aún no sabía que cuando no me queden energías, podré encontrar reservas. Caer siete veces, levantarse ocho, que dirían los japoneses. Eso hice. Levantarme siempre, incluso cuando no podía, y volver a la arena seca, acostumbrarme a llamarla casa. Sí, este lugar es mi casa porque es el único que tengo. Quien iba a decir que necesitaría tan poco para construir tanto. Un bambú, una botella. En lo más sencillo encontré la mayor utilidad. Lo aprendí de ti. Creo que no te di las gracias a tiempo, así que lo hago ahora: gracias.

«La tortuga roja»: película de Michael Dudok de Wit, co-producida por Studio Ghibli. 8/10.

So I know you care

tumblr_ojkq015wbm1rp4x77o1_1280

Comprendí que ninguna respuesta tuya podría calmar mi sed de preguntas. Mejor dejar esas palabras en el aire, dibujando estrellas. Flotar en el limbo contigo. Disfrutarlo a sorbos cortos, los únicos que teníamos. La verdad también nos sobrevolaba, pero lo bastante lejos para que pudiéramos ignorarla. En cada movimiento éramos conscientes de que acabaríamos aterrizando, de eso tampoco escaparíamos esta vez, así que al menos retrasábamos el momento. Sé que temías que algún día abriera la boca, por eso sonreías tanto. Y yo me unía. Solo en el silencio supimos simular que esto podría a llegar a ser perfecto.