State of independence

Hacía tiempo que no colgaba una lista de reproducción. La lista de hoy, titulada State of Independence, es una adaptación de otra que le hice a un buen amigo para darle la bienvenida a su nuevo primer verano. Él acababa de pasar cierto bache personal y opté por regalarle mis 13 canciones fetiche sobre nuevos comienzos. Para el blog, he ampliado la lista a 40 canciones que hablan de eso: de volver a comenzar, de abrir los ojos, de cambiar de escala de valores, de abrazar nuevas perspectivas, de redescubrir que eres capaz de sonreír, de autosuperarse, de avanzar otra casilla, de ser independiente y disfrutar de uno mismo.

El orden de las canciones no es aleatorio: he intentado describir el camino que atraviesa uno cuando emprende la búsqueda de esa independencia del título. Los pensamientos, las aventuras, los ánimos, las dudas, los aprendizajes, las sorpresas, los titubeos y los pasos hacia adelante. Espero que estas canciones os hagan compañía. No cedáis nunca, no traicionéis vuestras creencias, no os arrastréis, no bajéis el listón, no creáis todo aquello que en el fondo sabéis muy bien que es mentira. Aprended a ser felices incluso en soledad. Al alcanzar ese «estado de independencia», las piezas volverán a encajar.

Madonna – Drowned World / Substitute For Love
Brandon Flowers – Only The Young
Sharon Corr – Everybody’s Got To Learn Sometime
Empire Of The Sun – Standing On The Shore
Fischerspooner – A Kick In The Teeth
Florrie – Experimenting With Rugs
Medina – You And I
Those Dancing Days – Reaching Forward
La Casa Azul – La Nueva Yma Sumac
El Pescao – Otro Color
Café Tacvba – Volver A Comenzar
Ana Torroja – Sonrisa
Belanova – Mariposas
Glee Cast – Defying Gravity
Julie Andrews – I Have Confidence
David Bowie – A New Career In A New Town
Roxette – She’s Got Nothing On (But The Radio)
Pet Shop Boys – Positive Role Model
Queen – Don’t Stop Me Now
Mama Cass – Make Your Own Kind Of Music
Saint Etienne – This Is Tomorrow
Natalie Imbruglia – Wild About It
Coldplay – Viva La Vida
Pastora – Un Pedazo De Tierra
Jon & Vangelis – State Of Independence
The Verve – Bitter Sweet Symphony
Röyksopp – Triumphant
The Avalanches – Since I Left You
Safri Duo – Rise
Kelis – Emancipate
Dusty Springfield – Occupy Your Mind
Jessica 6 – U Motion
Fangoria – La diferencia entre la fe y la ciencia
Scissor Sisters – Invisible Light
Lady Gaga – The Edge Of Glory
Dido – Everything To Lose
Julie Delpy – Time To Wake Up
The Corrs – Borrowed Heaven
Céline Dion – A New Day Has Come (Radio Remix)
Elton John – Song For Guy
Now I find I’ve changed my mind, this is my religion.
And the sun will shine again. Are you looking for a sign?
Change your heart, look around you. Change your heart, it will astound you.
Descubro tantas cosas que no vi por no quererme.
No tengo miedo de explotar, no importa lo que pueda pasar.
Have you ever imagined a new you?
This state of independence shall be.
Sé que se reirán las hienas pero soy feliz.
I’d love to be alive but I was not afraid to die.
It’s time to wake up, it’s time to stand up, it’s time to step outside.
Life isn’t everything.

Yayoi Kusama

En mi vida cada día hay una novedad y seguiré produciendo para buscar el amor y la paz y los presentaré al mundo. Ese es el placer de mi vida.

En mi último viaje a Madrid, tuve la suerte de visitar la retrospectiva que el Museo Reina Sofía ha dedicado a Yayoi Kusama, un imprescindible recorrido por los trabajos camaleónicos de esta artista japonesa. Colores, puntos, formas fálicas, repeticiones, espejos, mundos infinitos… La suya es una obra optimista y angustiosa a la vez. Una niña luchando en un mundo que le exige ser adulta, una mujer enfrentándose a todos sus miedos y obsesiones, sobreviviendo únicamente a través del arte.

Se diría que busca la libertad a través de la exploración indiscriminada con múltiples estilos y técnicas. Cuando ya ha agotado todas las posibilidades, rompe con ello y sigue huyendo hacia adelante. A menudo dicen que su arte parece extraterrestre, y algo de eso hay. Las gigantescas bolas rojas con topos blancos que abren la exposición no sabes si han salido de algún manga o de otro planeta pero, en cualquier caso, te dan la mejor bienvenida posible al mundo de Yayoi Kusama. Te teletransportan al amplio rincón creativo de su mente. «Juega conmigo», parecen decir. Y recorriendo los pasillos del Reina Sofía, juegas.

Diagnosticada de cenestopatía (una enfermedad mental), en la actualidad la artista vive voluntariamente en un hospital de Tokyo situado a poca distancia del estudio donde sigue creando. Hasta el 12 de Septiembre, tenéis tiempo de visitar el Reina Sofía y alucinar con sus pinturas, ilustraciones, collages, esculturas, fotografías, instalaciones, proyecciones… Os dejo con una pequeña muestra de lo que podéis encontrar en la exposición.

Look at a book, pick up the phone, fix some food

¿Leemos igual que amamos? Por muy chocante que pueda parecer, sí. Bromeando con unos amigos el otro día, uno de ellos empezó a metaforizar: igual que hay gente que prefiere acudir regularmente a la biblioteca y en cambio otros compran sus propios libros, hay gente más o menos posesiva con las personas. El tema quedó como un comentario gracioso, no pasó de ahí. Pero llevo desde entonces dándole vueltas y me he dado cuenta de que mi amigo había dado en el clavo. La forma en que tratamos nuestros libros, se refleja implacablemente en cómo tratamos a las personas que nos gustan.

Quien hojea los libros y salta de uno a otro sin acabar ninguno, jamás profundizará tanto en las personas como quien lee cada libro a fondo, degustando cada frase y anotando las mejores, informándose del autor, del contexto, del trasfondo de la historia. Hay quien se ciñe a un único género: al terror porque busca emociones fuertes, a la novela romántica para soñar con aquello que podrían tener y no se atreven a tocar. Hay quienes aseguran leer «de todo»: es decir, en realidad no leen nada o lo hacen sin criterio porque todavía no han encontrado ese libro especial que les descubra lo que realmente persiguen, ese hueco que siempre han buscado llenar sin saberlo.

Unos compran los libros atraídos por la publicidad, las portadas chillonas y los eslógans grandilocuentes («1.000.000 de ejemplares vendidos en Francia»). Otros hacen caso de las recomendaciones y las críticas, o bien leen atentamente la sinopsis, consultan el índice y varios capítulos. También hay algunos que se dejan guiar por la intuición, la poderosa atracción de una primera línea brillante. Y cómo olvidarse de la gente que no compra libros jamás pero sí permite que otras personas se los regalen en ocasiones señaladas: Navidad, el cumpleaños, Sant Jordi; los verás al día siguiente exhibiendo el libro en el metro. No deja de ser curioso cómo mientras hay gente capaz de leer en cualquier lado, otros tienen su rincón favorito: la cama, el sofá, aquella cafetería.

En la lectura, como en todo, hay elitistas: desprecian todo lo que no sea lo mejor, y hasta entonces dejarán escapar decenas de oportunidades de leer libros entretenidos en los que encontrar, inesperadamente, frases que les harían sonreír. Unos tratan a sus libros con tal exceso de mimo que cuando terminan de leerlos, las cubiertas parecen demasiado limpias, los lomos demasiado nuevos; otros en cambio, no dudan en manosear y dar de sí sus libros mientras los leen: los abren de par en par, doblan las esquinas de las páginas que quieren recordar, no se preocupan por los rasguños que aparezcan en las cubiertas, marcan terreno. Hay quien no lee por ignorancia, por falta de tiempo o por miedo y también hay quien lee compulsivamente, sin medida, para saciar una sed tan intensa que ni el mejor de los libros podría calmar. Algunos son capaces de alternar la lectura de varios libros a la vez mientras otros prefieren concentrarse en leer sólo uno para no perderse con tanto personaje.

Cada cual tiene su método para enfrentarse a la lectura. Todos están bien, porque afortunadamente hay más libros que personas (sólo en España, se editan unos 65.000 libros al año). Por eso, da igual cómo lo hagas. A fuerza de leer, acabarás dando con libros buenos. De esos con los que aprendes, de esos que además de una portada bonita y un título atractivo atesoran también muchas frases que subrayar.

50 First Dates / 50 primeras citas

¿Me das un último primer beso?

Puede que «comedia romántica protagonizada por Adam Sandler y Drew Barrymore» no sea la mejor carta de presentación, pero decidí fiarme del criterio de mi consejero oficial de cine, que tan buenas películas me ha recomendado, y nos animamos a verla. Drew Barrymore interpreta a una chica con pérdida de la memoria a corto plazo: ella cree estar viviendo siempre el mismo día de hace un año, justo antes de su accidente de coche. Todo lo que ha vivido desde entonces, lo olvida en cuanto despierta al día siguiente. Tras conocerla y vivir una cita perfecta con ella, Adam Sandler intentará conquistarla.

Así pues, podría decirse que 50 primeras citas riza el rizo del planteamiento de Atrapado en el tiempo: un protagonista atrapado en días que se repiten una y otra vez, mejora su conducta con el método de prueba y error, hasta romper por fin el bucle. No son pocas las obras que parten de este esquema (ejemplos más o menos recientes: un capítulo de «Supernatural» y la película «Código Fuente»), pero no por ello pierde encanto.

¿Cómo conquistar a alguien que se olvida de ti después de cada cita? La base de cualquier tipo de relación es la acumulación de recuerdos conjuntos. Sin esos recuerdos, es imposible construir un vínculo, un cariño. Cada cita y cada beso serán los primeros, y por muy romántico que eso suene, por desgracia también serán los últimos. La resolución al problema es original; afortunadamente, no está cogida con pinzas ni tampoco recurre al previsible «se da otro golpe en la cabeza y todo solucionado».

Me gustó que la mejor cita sea la primera, cuando Adam Sandler es él mismo, no fuerza la situación sino que habla y actúa naturalmente, improvisa, deja fluir. A menudo, metemos la pata al sobreanalizar las situaciones, al intentar reproducir cuidadosamente todo lo aprendido. Mejorar uno mismo está muy bien, pero nunca hay que perder ese punto de espontaneidad, de frescura. Hay que lanzarse más.

Cuando estás receptivo, incluso de películas en apariencia tontas como ésta puedes no sólo disfrutar, también aprender. Recomendable para acompañar esas tardes de verano, tirados en el sofá tomando un buen té helado.

Wouldn’t it be nice if we could wake up
In the morning when the day is new
And after having spent the day together
Hold each other close the whole night through

Happy times together we’ve been spending
I wish that every kiss was neverending
Wouldn’t it be nice

Bashô – De camino a Oku y otros diarios de viaje

bajo el mismo techo
las prostitutas y nosotros
tréboles y luna

«Hacerse uno con la Naturaleza» era lo que pretendía Bashô y por eso se pasó la mayor parte de sus 50 años de vida recorriendo Japón a pie, explorando sus rincones y disfrutando de placeres sencillos: un anochecer, un templo en ruinas, los susurros del viento, un trozo de pan. No era un monje zen, aunque podría decirse que vestía e incluso pensaba como tal.

En sus diarios, Bashô fue anotando las sensaciones e impresiones de sus viajes. El diario más conocido es «De camino a Oku» (también conocido como «Senda hacia tierras hondas»), pero en esta edición de la editorial DVD se incluyen un total de 5 diarios y otros textos complementarios. A través de sus descripciones, Bashô consigue transportarnos a aquel Japón salvaje, agreste, que hoy atraviesan las carreteras y autopistas.

Perdiéndonos junto al autor por esos bellos parajes solitarios, deambulando con él bajo la inclemencias del tiempo en dirección a un pueblo remoto (donde aseguran que se puede contemplar la luna más bella), podremos saborear durante doscientas páginas de una vida distinta, alejada de lo material, y de paso aprender a relativizar la importancia de las cosas, abrir los brazos a las sorpresas que esperan en cada recodo del camino.

Literatura y vida (¿no son lo mismo?) en estado puro.

Lo que ese espíritu ve es siempre una flor, lo que ese espíritu sueña es siempre la luna. Sólo un bárbaro no vería una flor en todo, sólo un animal no soñaría siempre con la luna. La primera tarea para un aspirante a artista, por lo tanto, es superar ese estado de barbarie y de animalidad y hacerse uno con la Naturaleza.

de haber cruzado
el paso del bastón con un bastón
no me hubiera caído del caballo

Me fijé en un cerezo de apenas tres pies de alto cuyos capullos estaban a medio abrir. Enterrado bajo la nieve del invierno, este cerezo que comenzaba a florecer tan tarde no se había olvidado de la primavera.