Nunca te acostumbras a que tus héroes crezcan contigo. Deberían vivir siempre en su burbuja, ajenos al aburrido día a día, para deleitarte cuando así lo necesites. Son tu válvula de evasión. Y son inmortales: siempre podrás volver a ellos en la próxima película, el próximo cómic. ¡Qué tranquilidad! Mientras ellos estén a salvo, una parte de ti también lo estará.
Pero hay héroes, como Flanagan, que también crecen. Sigue leyendo




