La tortuga roja

118184

Llegué a pensar que todo terminaba aquí. Aún no sabía que cuando no me queden energías, podré encontrar reservas. Caer siete veces, levantarse ocho, que dirían los japoneses. Eso hice. Levantarme siempre, incluso cuando no podía, y volver a la arena seca, acostumbrarme a llamarla casa. Sí, este lugar es mi casa porque es el único que tengo. Quien iba a decir que necesitaría tan poco para construir tanto. Un bambú, una botella. En lo más sencillo encontré la mayor utilidad. Lo aprendí de ti. Creo que no te di las gracias a tiempo, así que lo hago ahora: gracias.

«La tortuga roja»: película de Michael Dudok de Wit, co-producida por Studio Ghibli. 8/10.

I don’t know what this is but it doesn’t feel wrong

tumblr_oj0lbjdff21rp4x77o1_1280

Cuando me volví a vestir lo hice con otra ropa, rezando para que creyeras en las segundas impresiones. No te había recibido en pijama pero casi: una camiseta vieja, los primeros pantalones limpios del armario. Iba a ser un polvo más, me daba igual cómo me vieras porque no volveríamos a vernos. Entonces entraste y algo cambió. Después de follar necesité que me vieras mejor vestido, conjuntado como para una cita. No sé si te diste cuenta del cambio. Te despediste con la misma simpatía del principio. Tú sí ibas guapo. Me propuse arreglarme siempre, aunque todavía no te conociera.

Fotografía: Sometimes quicky, sometimes slowly.

New skin

Si me vieras ahora, no sé si te escandalizarías o tendrías prisa por recorrer el camino. Si supieras todo lo que he hecho desde entonces. Tampoco es que haya hecho tanto, no creas.  Solo hice y dije cosas que cinco años atrás creía impensables. Algunas fantasías dejaron de serlo. No de todas estoy orgulloso, pero ahora son más mías que antes. He aprendido mis límites y los he ampliado. Cada día me conozco un poco más, o un poco menos, no lo sé. En ello sigo. Creciendo, avanzando. Ojalá dentro de cinco años el nuevo Alex me escriba para confirmarlo.

Fotografía: Théo Gosselin.

Lend me some light

tumblr_o2jzqpoand1rp4x77o1_1280

No sabía que bastara con una bombilla para sentirse en casa. O sí lo sabía, pero preferí olvidarlo para envolverme en tu penumbra. Dejé de hacer algo tan sencillo: desenroscar la bombilla fundida, comprar otra asegurándome que es del tipo correcto, colocarla. Un gesto vulgar con el que todo cambia. Lógico, sin embargo: nada podría seguir igual bajo otra luz. Solo así se difuminan las sombras, la pared es más blanca, ya no hay grietas. Percibo otros detalles en los cuadros de siempre. Ahora me apetece sentarme más a menudo en mi sofá, leer nuevos libros. Perderme vislumbrando el rumbo.

Fotografía: Sometimes quickly, sometimes slowly.

If you had every chance you’d destroy everything that you know

tumblr_oaxv642ibc1rezuleo1_1280

Volví a aquel lugar y ya no tenía nada de sagrado. Ninguna marca indicaba el punto exacto. Podía ser en cualquier parte o en ninguna porque los lugares no guardan recuerdos, de eso nos encargamos nosotros.  A pesar de la niebla que desdibujaba el horizonte, aquella seguía siendo la misma explanada que antes de que coincidiéramos allí, la misma extensión de piedras, palmeras y farolas que seguirá siendo cuando nuevos alguienes vengan a pasear una tarde de domingo, el empedrado tan dorado como ese mar que señalarán a lo lejos. Quizás lo que vine a encontrar aquí fuera la paciencia.