Don’t take the money

¿Cuántos finales puede tener el final de algo? Cada vez que creo que ya he llegado al final, vuelvo a encontrarme otra puerta que hay que cerrar. Y la cierro y camino un rato por el bordillo como pretendiendo que no sé que habrá otra. Pero es como una de esas canciones con tantos estribillos repetidos que nunca terminan. Algo que gusta también puede acabar cansando. Y me pregunto si habré caminado lejos o solo estaré dando vueltas. Quizás de tantas veces que forcé el cerrojo ahora intento en vano cerrar una misma puerta que está rota. Dicen que al final siempre te das cuenta de que ya has llegado. Ojalá.

Fotografía: Theo Gosselin.
Banda sonora: Bleachers.

 

Visions of Gideon

¿Por qué será que tus errores solo los ves cuando ya no sirve? De los míos contigo me di cuenta el lunes, meses demasiado tarde, escuchándole a él contarme sus fallos con otro. Me detallaba todas las veces que presionó más de la cuenta, todas esas frases lastimeras de las que ahora se arrepentía, todos los esfuerzos por acercarse a quien le gustaba y que terminaron por alejarles. Dijo cosas que podría haber dicho yo. Algunas incluso te las solté palabra por palabra con idéntico resultado. Entonces lo entendí todo. Te comprendí al fin, después de haberme quejado tanto de no entenderte. Estuve a punto de escribirte para disculparme, pero sé que a estas alturas nada cambiaría. Así que le dije a mi amigo que estuviera tranquilo, que al menos había aprendido, que seguro lo haría mejor la próxima vez. Él me sonrió por encima de la taza de café y fue casi como si sonrieras tú, que no tomas café.

Fotografía: Sometimes quickly, sometimes slowly.
Banda sonora: Sufjan Stevens.

Count to five

Estuviste tentado de responder que no, pero dijiste sí. Enseguida quisiste cambiar de idea, aferrándote a lo que solo era una excusa: que no te apetecía el tipo de comida del restaurante elegido. Y además, llovía. Tú siempre sumando excusas para encontrar alguna escapatoria. Moderaste tu respuesta, sin embargo: quizás tuvieran otros platos. Y tenías que alegrarte de que hubieran pensado en ti, que te hubieran incluido. Eso estaba bien. Por eso respondiste que sí y fuiste. El restaurante era pequeño pero tranquilo y había otros platos, aunque ninguno fuera gran cosa. Te reíste cuando tocaba reír, incluso dejaste de mirar el móvil. A lo tonto pasaste una velada agradable, de esas que no esperas nada, y efectivamente al final no ocurre nada pero lo disfrutas igual, dejándote llevar desde la mejor posición, agradecido por tantas pequeñas cosas.

Fotografía: Sometimes quickly, sometimes slowly.
Banda sonora: Rhye.

The fools who dream

2017 ha sido un año de perder cuando todo parecía ganado. El Oscar que le quitaron a La La Land justo después de entregárselo, la derrota de Occidentali’s Karma que se daba por seguro… Y a pesar de todo, ha sido un buen año. Porque dentro de un tiempo no recordaremos esos momentos de derrota sino otros, quizás menos importantes pero más significativos. Un baile al anochecer, tu cuerpo brillando, las risas compartidas, cambiar de canción en el coche, una noche donde el mismo sexo de siempre es mejor, los paseos con destino pero sin rumbo, esa mañana de agosto que ya parecía otoño.

Ahí van las 3 películas, los 3 discos y los 3 libros que, junto a los buenos recuerdos, me llevo conmigo de este año. Sigue leyendo

Dissabtes bons

Es hora de hacer todo lo que te daba pereza. De retomar todo aquello que tenías pendiente. Cambiar la ropa del armario porque ya estamos a medio otoño aunque no quisieras verlo. Aprovechar para comprar un jersey verde, por fin, y unos pantalones a juego. Reír con los amigos cuando pierdes al Mario Kart. Ir al cine aunque alguna película no sea la adecuada. Regresar a lugares, descubrir otros nuevos, dejarte acompañar por la música mientras te pierdes en ellos. Apagar el móvil.  Escribir, escribir mucho: ideas tenías y ahora toca plasmarlas. Recuperarás el poder de volver eterno lo efímero.

Fotografía: Sometimes quickly, sometimes slowly.
Banda sonora: La iaia.

«Només et tens a tu
Si t’abandones no és culpa dels altres
Quan dius que no pots
Només ets les teves frases»