There’s a light

Estos días vuelvo a cultivar esa paciencia que no tengo. Estoy dejando reposar el manuscrito de mi próxima novela para revisarlo más adelante, con la debida distancia. Mientras tanto, avanzo poco a poco en otro proyecto y también me he prometido escribir un texto cada mañana, mientras desayuno. A nadie le importaría que no lo haga, pero me gusta. Me relaja; empiezo el día con más ganas. Ahora, además, espero al mejor momento para escuchar los nuevos discos: paseando el sábado por la tarde sin rumbo, por calles donde nadie me conoce. O volviendo a casa despacio, ya de noche. Ya no me enfado si alguien no responde. Voy entendiendo que si algo ha de llegar, llegará, y que sino no pasa nada. Todavía hay momentos en que daría más de un portazo, sí, pero cada vez son menos. Estos días ya no digo que sí por compromiso y solo leo los libros que me apetecen, incluso aprovecho para releer algunos, unas pocas páginas antes de dormir y así cerrar los ojos tranquilo.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: Jonathan Wilson.

Is it cool that I said all that?

Siempre digo las cosas cuando todavía es pronto y siempre las escribo cuando ya es demasiado tarde. Aquella vez no fue diferente: lo que dije no lo sentía aún, es verdad, era imposible, pero el día había sido tan perfecto y yo tenía tantas ganas de sentirlo que decirlo me pareció la mejor manera de demostrarlo. Me equivocaba. Entonces, en la playa, al atardecer, no lo noté pero acababa de precipitar el final. Creo que si hubiera callado, si me hubiera limitado a contar las olas contigo, ahora no estaríamos aquí. Es irónico porque si no hubiera dicho nada aquella tarde, esta mañana no tendría nada sobre lo que escribir.

Fotografía: Tristan Petel.
Banda sonora: Taylor Swift.

Ship to shore

Ahora procuro centrarme en las cosas menos importantes. Hoy, por ejemplo, me he preparado un desayuno de domingo aunque no sea domingo. Resulta que los miércoles también hay fresas. Vuelvo a hacer las cosas a mi aire, sin reservármelas: una exposición de fotografía donde encuentro vidas que ya fueron o una comida para uno en una mesa al sol, atendido por el camarero mejor tatuado. Que me guiñe el ojo al traer el postre no significa nada pero me gusta. Mentiría si dijera que nunca te echo de menos pero sé que cuando todo haya pasado, volverá la calma como si nada hubiera ocurrido. Me aferro a eso.

Fotografía: Sometimes quickly, sometimes slowly.
Banda sonora: Stars.

I’m not a disco

No sé si nos lo estábamos pasando bien o si así de bien era cómo queríamos pasárnoslo. En mitad de la pista nos veía desde fuera y no era capaz de distinguirlo. Bailábamos todas las canciones, incluso las que no nos gustaban, nos reíamos cuando no entendíamos algo, a ratos salíamos a descansar y ahí las conversaciones parecían más profundas por el alcohol pero pronto nos salvaba alguna broma, volvíamos arriba donde la gente se drogaba un domingo por la tarde, la sonrisa fija, otro trago que matará el hambre, un salto cuando por fin sonaba nuestra favorita, la huida fugaz de mirar el móvil y enseguida esconderlo, disfrutar a pesar de todo porque para eso habíamos venido. Solo supe ver lo evidente después, al salir del metro y girar la última esquina húmeda antes de llegar a casa. Bailando intentábamos despedirnos de ese algo que nos perseguía.

Fotografía: Luz natural.
Banda sonora: Maja Francis.

Just like that

Me gustaría decir que mi primera reacción fue alegrarme. Tenías un nuevo novio y eso estaba bien, pero me lo contó el mismo amigo que nos había presentado. Ese detalle lo hizo un poco raro. Y además se llamaba como yo. Volvieron después de tantos años los recuerdos que tú ya habrás superado y que yo había apartado como quien se salta el capítulo de un libro para llegar antes al final. Contrarresté la nostalgia buscando sus fotos. Quería sentirme sustituido; la tecnología nos lo pone fácil para ser masoquistas. Al verle junto a ti, al veros juntos disfrutando vuestro presente, me calmé. Incluso sonreí. Comprendí que cada viaje es distinto y que eso es lo que nunca dejamos de hacer: siempre seguimos viajando hacia el futuro, sea cual sea.

Fotografía: Théo Gosselin.
Banda sonora: The Aces.