No sé si soy o no soy fan de las sitcoms. Porque vale, me encantaban Roseanne y Alf y Tinc dos pares y Boig per tu y Las chicas de oro, pero más allá de eso siempre he pasado bastante de este género, sobre todo de esa avalancha noventera por parte de TVE, Tele 5 y Antena 3: Cosas de casa, Los problemas crecen, El príncipe de Bel Air, Cosas de hermanas, Padres forzosos, Aquellos maravillosos años… Nunca he adorado Friends, serie que aún siendo entretenida me parece totalmente sobrevalorada (suerte de Phoebe y Monica).
criticar por criticar
Yasutaka Tsutsui – Hombres salmonela en el planeta porno
A la altura de Haruki Murakami, Yukio Mishima y Yasunari Kawabata, hoy por hoy uno de mis autores japoneses favoritos es Yasutaka Tsutsui, y eso que sólo he leído dos libros suyos (los dos que han salido en España): Hombres salmonela en el planeta porno y Estoy desnudo.
Hero For 30 Sec.

Falta menos de un mes para que salga en Japón el que pronto será mi nuevo juego favorito de PSP, «Yuusha 30», cuyo título provisional para USA y Europa es «Hero For 30 Sec.»
Es un juego de rol frenético, no da truega al jugador. Las partidas duran 30 segundos, durante los cuales tienes que explorar una isla, mejorar tu equipo, subir de nivel a tu personaje, luchar contra diferentes bichos, hacer misiones secundarias y derrotar al enemigo final.
Todo, envuelto de una adorable estética 8-bits que nos retrotrae a principios de los 90, cuando jugábamos a la Master System manejando a un Alex Kidd hecho con cuatro píxeles, sin necesidad de complicarse la vida.
Para complementarlo, habrá otros 3 modos de juego (disparos, acción y estrategia), todos compartiendo mecánica frenética y aspecto retro. Hoy en día, no siempre tienes tiempo de dedicarle una tarde entera a un RPG, género de por sí tan envolvente como exigente. Así que los chicos de MMV tuvieron un golpe de genio al decidir mezclar algo tan lento como un juego de rol con los minijuegos rápidos tipo Wario Ware.
Una interesante propuesta cuyas demos, por ahora, han batido récords de descargas en Japón. Por cierto, para amenizar la espera, he añadido a la derecha del blog un reloj protagonizado por el adorable Hero 30.

Stieg Larsson – Los hombres que no amaban a las mujeres
Yo creo que hay un antes y un después de leer (y disfrutar) a Haruki Murakami. A partir de ese momento, ya no te asustarán los libros en los que no ocurre nada. Es decir, historias en las que ocurren cosas, sí, pero en el interior de los personajes, cambios y evoluciones que suceden de forma sutil, narraciones dónde lo importante no es sólo lo que se dice, sino también cómo se dice, hechos que no serían nada sin una cuidada ambientación y unos personajes humanos y carismáticos. Estamos tan acostumbrados a las orgías frenéticas de las películas y los bestsellers estadounidenses que a veces estas historias de ritmo pausado pueden hacerse difíciles de digerir, pero llenan (y alimentan) mucho más.
Los hombres que no amaban a las mujeres es el primer libro de la saga Millenium de Stieg Larsson, una saga de diez libros planeados que al final se ha quedado en trilogía, al morir el autor con sólo tres libros escritos.
Si empezáis a leerlo, no hagáis caso de las críticas y frases publicitarias y comentarios. Aparcad todos esos «ritmo trepidante», «trama llena de acción y misterio y crímenes», «novela negra que te deja sin respiración», «investigación que te atrapa desde la primera página», etc. Es mentira. Es como cuando intentan vender todos los libros de Stephen King como si fueran de terror (tema que trataré en otra entrada). Puro marketing.
Los hombres que no amaban a las mujeres no es una novela policíaca. O no es sólo eso. O es mucho más que eso. Es la historia de dos personas solitarias en un punto crítico de sus vidas; necesitan un cambio; no se conocen, pero se necesitan el uno al otro. Es la historia del éxito y el fracaso y las miserias de una familia. Es la historia del retiro voluntario de un periodista en una diminuta isla del nordeste de Suecia, aislada del mundo, durante un invierno helador. El periodista intentará resolver un antiguo caso, pero en el fondo está intentando reencontrarse a sí mismo. Los hombres que no amaban a las mujeres no es un capítulo de CSI, sino una excelente muestra de cómo nos refugiamos en las cosas más absurdas para sobrevivir en un mar de hielo, pero sobre todo de cómo en esas cosas absurdas descubrimos una brújula, vieja, oxidada y medio rota, pero esperanzadora.
Mi salsa es caliente
Todos estaremos de acuerdo en que Gloria Estefan es uno de los seres más odiables del planeta. Es fea, es enana, es derechona, apenas sabe pronunciar el inglés, saca más recopilatorios que Roxette, contrata a transexuales para que hagan de ella en las sesiones de fotos, tiene un marido más peor que ella, vive anclada en los 90 y se cree que los ritmos latinos todavía están en pleno apogeo. Uno se pregunta porqué no se va a darle la vara a Horatio en CSI Miami y nos deja en paz al resto de la humanidad.
