Il Nilo nel Naviglio

Los chicos guapos suelen darme mala vida pero de vez en cuando alguno también me regala buena música. Por ejemplo tú. Quién te iba a decir que encontrarías la inspiración en un parking lleno de condones en el suelo. Todas las historias tristes y las noches en blanco, todos los regresos que nunca deseaste, por fin cobran sentido. Has sabido mezclarlos hasta hacerlos tuyos. Y aunque ahora todos podamos verte desnudo, tú todavía no acabas de creerte que nos tomemos en serio esos ritmos y esas rimas graciosas que nacieron casi como un juego en las afueras de Milán. De repente tus anécdotas privadas las hacemos nuestras, nuestros también tus paseos nocturnos por los canales de la ciudad donde creíste ver el Nilo. Todo es real cuando deja de serlo. Esta es otra lección que tendrás que tatuarte. Hay chicos que lo único que dejan es un polo Lacoste olvidado a los pies de la cama y otros, en cambio, escriben canciones.

Fotografía y banda sonora: Mahmood.

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