You took something perfect and painted it red

Quizás todavía te preguntes por qué nunca volví a llamarte. Si parecía que todo había ido tan bien, unas cervezas que enseguida se convirtieron en cena y un paseo nocturno que se intuía el prólogo de algo. No fue por culpa de ese impulso tuyo de informarme a las primeras de cambio sobre la relación abierta de tus padres; eso me pareció encantador. Tampoco fue porque fumaras, últimamente estoy acostumbrado. O porque tuviéramos gustos tan distintos en libros y música. Incluso le resté importancia a que tuviéramos algunos polvos en común: sé que en esta ciudad es inevitable. Ni siquiera me asusté cuando dijiste que podríamos desayunar juntos en aquel balcón cada domingo, eso es algo que yo mismo podría haberle dicho a otro en otra cita. Y vale, no eras tan guapo como en las fotos, pero ¿quién lo es? No, nada de eso, el problema fueron tus bambas. Tus bambas rojo chillón arruinaban todo el conjunto.

Fotografía: One 4 the boys.

Banda sonora: Daniel Merriweather

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