El armario de acero

Debió de ser él quien me descubrió que era atractivo
y saberlo puso mi mundo del revés…

“Los rusos no me caen bien. No tengo nada que ver con ellos. Suerte que están lejos…”. Relato a relato, los tópicos se van derrumbando gracias a este El armario de cero. Porque de repente te encuentras a un chico como Aleksander Belykh, que adora Japón, estudió japonés y lee a Murakami. ¿Serías tú, de haber nacido en Rusia?

17 autores y nuestros iconos son los mismos, o muy parecidos. Oscar Wilde, Michael Jackson, Hollywood: les gusta lo mismo que nos gusta y quieren tener lo mismo que aquí disfrutamos. Poder ir de la mano con su pareja sin temor a una paliza. Dejarse de sobreentendidos, máscaras, como si el amar a otro no fuera con ellos, escribir con la libertad de saber que no serán juzgados. Sienten lo mismo pero tienen que disfrazarlo.

Son extraños los cuentos y poemas de este recopilatorio. Modernos en la forma, rompedores a ratos, pero describiendo unas vidas que, pese a todos los puntos en común, no podrían ser más diferentes a las nuestras. ¿Pero todo esto no quedó atrás en la época de nuestros padres, de nuestros abuelos? Provoca desazón leer sus miedos. ¿Y si no son los rusos quienes están lejos sino nosotros los que, sin saberlo, nos vamos acercando? Damos demasiadas cosas por sentado.

El armario de acero es el primer libro de la editorial Dos Bigotes. Alberto Rodríguez y Gonzalo Izquierdo se han lanzado a la piscina con este proyecto que viene a cubrir un necesario espacio: la literatura LGTB al margen de los tópicos. De momento han publicado recopilatorios de autores rusos y africanos, con espacio también para la poesía. Son valientes y les deseo las mejores recompensas a sus esfuerzos.

“No quiero ser un cobarde bastardo
Agarrado a tus piernas, temblando
Y escupiendo en su interior.
Quiero que todos se mueran de risa,
Que amen como yo amo
Que mis versos resuenen en el metro.”
(Dmitry Volcheck)
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3 comentarios en “El armario de acero

  1. Resulta como mínimo curioso como los hombres han cambiado tan rápido muchas cosas y en otras, sentimentales por ejemplo, el cambio a veces parezca inexistente.

    Deseo que Dos Bigotes tengan recompensa porque la valentía lo merece. Como valiente fue en su tiempo Luís Cernuda.

    Un saludo.

  2. Los sentimientos son universales y casi parece que atemporales. Así te sientes identificado con estos contemporáneos rusos o con escritores japoneses del siglo XII… Curioso. Un saludo, Tipo. Gracias por pasarte un día más 🙂

  3. Pingback: Los deseos afines | Alex Pler

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