Elle me dit danse, danse, danse

Debemos darnos cuenta de que además de todo lo que decimos, importa cómo lo decimos. “No digas que es su culpa”, me remarcó una amiga mientras yo bromeaba con un amigo que había vuelto a fumar. No lo hacía por ejercer de abogada del diablo sino para incidir en algo en lo que caemos con demasiada frecuencia: utilizar lenguaje negativo. Me di cuenta de que, incluso sabiéndolo, repetimos estas pautas. Estamos muy acostumbrados. Por eso, por abrirme los ojos, le di las gracias a mi amiga. Y llevo desde entonces esforzándome en mejorar, en pasar del lenguaje negativo al lenguaje positivo.

Ya hablé hace tiempo de la importancia de nuestras acciones, y muy de pasada comenté el uso del lenguaje entre esas acciones. Pero esto es especialmente importante, porque las palabras fijan ideas en nuestro cerebro. Decir lo mismo con unas palabras u otras puede parecer sólo una diferencia de matiz, pero en realidad es mucho más que eso. Diciendo: “No quiero aburrirme”, difícilmente apartaremos de la cabeza la idea del aburrimiento, porque es justo eso lo que estamos proyectando. Más constructivo sería decir en cambio: “Quiero divertirme”. Entonces pensamos en diversión, y la diversión llega, se nos ocurren formas de divertirnos. En la misma línea: un “Me gusta más el otro coche” siempre es preferible a un “Odio este coche”, un “Creo que tú tienes razón” es más conveniente que un “Me he equivocado”.

Personalmente, también apuesto por borrar el “no” de nuestras vidas. Requiere esfuerzo, pero es posible expresar los mismos conceptos de otra manera. Al menos, yo llevo un tiempo intentándolo. En las conversaciones con amigos, en el trabajo, en las entradas de este blog, en los foros y redes sociales… Por ejemplo, en la librería evito decir “No nos queda este libro”, digo: “Pronto nos llegarán más ejemplares”. Un buen sí siempre será mejor que un mal no, creo que en eso estamos todos de acuerdo, ¿verdad?

Se trata de pensar y hablar de lo que te gusta, lo que deseas, lo que sea positivo para ti, y borrar todo lo demás, porque jamás aportará nada. Se trata, en fin, de proyectar ese optimismo en nuestras frases orales o escritas, y construir palabra a palabra esa felicidad que tanto nos gusta compartir.

Anuncios

5 comentarios en “Elle me dit danse, danse, danse

  1. Creo que tienes toda la razón del mundo. No sé si llamarlo karma o física cuántica, pero estoy convencido de que lo que pensamos y la forma en que lo pensamos se proyecta en el mundo que nos rodea, que no los devuelve de la misma forma. De hecho, supongo que todos lo hemos experimentado, cuando estás bien te pasan más cosas buenas que cuando estás mal. Sin embargo, es dificil re-educar a nuestra mente para que aleje los pensamientos negativos, y creo que eso tiene mucho que ver con la manera en que nos educaron siendo muy muy pequeñitos, un aprendizaje tan básico que es dificil de cambiar.

  2. Es difícil, pero posible. Es más sencillo a la hora de escribir, claro. Hablamos por impulsos, pero escribimos racionalmente. Ya es un primer paso.

    Y otro día ya escribiré aquí sobre la proyección y la atracción, que de ese tema también he hablado largo y tendido con mi amiga.

  3. Cuanto razón tienen tus palabras y que difícil llevarlas a cabo, como bien dices es cuestión de empeño y esfuerzo, pero se puede llegar a conseguir. Me paseo por tu casa complacida, te leo y me gusta, aprendo y saboreo lecciones de vida. Con tu permiso me quedo un ratito más y te sigo.
    Saludos

  4. Positivismo inteligente que lo llama un amigo mio
    Totalmente de acuerdo!
    Y no solo eliminar el no del vocabulario sino de la cabeza. Si algo sale mal en vez de autocastigarnos por el fracaso verlo como una experiencia que nos ayudará a triunfar en el futuro
    De ahí una de las mejores frases que he descubierto ultimamente “el dolor es inevitable el sufrimiento es opcional”

  5. Magic, bienvenida!! Consultando la etiqueta “beautiful life” quizá encuentres más entradas similares… Un saludo.

    CT… totalmente de acuerdo con lo de acumular experiencia. Creo que nada ocurre por qué sí, de todo se aprende. Para Albert Espinosa, “Toda pérdida a la larga es una ganancia” y en el libro La Ley del Espejo leí otra frase que me gustó: “No te surge ningún problema para el que no conozcas la solución. Todo problema surge para aprender algo importante”.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s