Bridesmaids / La boda de mi mejor amiga

This didn’t happen because of Helen. This happened because you didn’t get your daylights fixed. It’s pretty simple.

Que no os engañe el póster ni ese título en castellano. Bridesmaids es una comedia romántica, sí, pero también es una película muy gamberra, tiene mala leche, da la vuelta a los clichés del género, sorprende y emociona a partes iguales. No se conforma con ser un “Resacón en Las Vegas” de chicas. Y es que además de hacerte reír a carcajadas, tiene mensaje (que no moralina).

Lo que debería ser la típica comedia sobre los caóticos preparativos de una boda acaba siendo el descenso a los infiernos de la protagonista, Annie. Una espiral de autodestrucción en la que descubrirá que no tiene sentido proyectar sus frustraciones en los demás y ver enemigos donde no los hay, porque la solución a sus problemas reside en ella misma. Aquí debo decir que el final me sabe a poco y hay cierto tema decisivo de la vida laboral de Annie que dejan abierto y que deberían haber resuelto(¿recorte de última hora en la sala de montaje? …esperaremos al DVD).

Hay momentos de humor zafio y chistes bastante brutos que jamás esperarías ver en una “película de chicas” pero nunca se pierde el estilo. Se nota que parte de los responsables de Saturday Night Live están detrás: no pretenden sólo enlazar un chiste tras otro, también hay escenas delirantes, concebidas casi como gags independientes. Por cierto, a destacar los papeles secundarios de buenos cómicos británicos (Matt Lucas de Little Britain y Chris O’Dowd de IT Crowd), que suben aún más el listón del plantel.

Si por algo conquista Bridesmaids es por sus personajes: muy bien definidos, muy humanos. Empatizas con todos: desde esa novia tan entrañable hasta la “mala” (que nunca ves tan mala, porque no lo es). El más trabajado es, por supuesto, la protagonista. Con sus contradicciones, su vulnerabilidad, su ternura. Acompañándola en su viaje de autosuperación, no sólo ríes y sufres, también te das cuenta de que ya va siendo hora de ir al taller a arreglar esos faros rotos.

Agradezco a todos aquellos que me animaron a verla, dejando a un lado los prejuicios que despierta la campaña de márketing. Sin duda, una de las grandes comedias del año. Es divertida, inteligente, emocionante e invita a la reflexión. No se puede pedir más.

You are your problem. But you are also your solution.

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s