Boyhood

La vida se te escapa. Dicen que Boyhood dura dos horas y media, pero no es verdad, dura doce años enteros. Y durante todo ese tiempo envejeces tú frente a la pantalla, igual que sus actores. Más que darte cuenta de cómo pasaron los días sin remedio, lo sientes a un nivel físico, concentrado, punzante. Lo más extraño es que sea una sensación tan agradable. Como contemplar aquel río que nunca pudiste atrapar.

Boyhood poster

Richard Linklater continúa sorprendiéndome. Su trilogía Antes del amanecer me ha fascinado durante media vida: cada 9 años permite ver la evolución de una pareja, del enamoramiento inicial a los inevitables claroscuros. Ahora con Boyhood da un paso más allá. Si el cine captura la vida, no puede haber mejor película que esta. Sigue leyendo