Happy End of the World

Todos los días se puede acabar el mundo. Pero el de hoy tiene más números. Eso dicen. Así que por si acaso, que el Apocalipsis te pille bailando, follando, comiendo tu dulce favorito, bien acompañado. Y con una buena banda sonora para que pase mejor tanto meteorito y tsunami desenfrenado. Música como este discazo.

Happy End of the World fue el primer álbum de Pizzicato Five que me compré. También el primero que escuché de música japonesa, y flipé con esa mezcla de pop, electrónica y música de ascensor con tintes sesenteros. Ideal para tenerla de fondo durante un evento, cóctel en mano, mientras asientes a todo los nombres de diseñadores y artistas que cita tu interlocutor gafapasta.

Excepto en temas más experimentales como Porno 3003, este disco tiene mucho de felicidad. Quería poner los enlaces a Spotify, pero como se termina el mundo, el disco ya no está disponible, así que he recurrido a YouTube para que podáis escucharlo mientras llegan los extraterrestres a exterminarnos. ¡Feliz Fin del Mundo a todos!

1. The World Is Spinning At 45 RPM
Cuando todo termine, alguien desempolvará un vinilo y resucitará esas canciones que te hacían sonreír. Volveremos a bailar todos cuando irrumpan las viejas percusiones.

2. The Earth Goes Around
La música que escucharon los últimos astronautas al señalar la Tierra, todavía redonda y en órbita.

3. Trailer Music
Que no cunda el pánico, seguro que alguna civilización del futuro rodará una película sobre nuestro Apocalipsis. Así sonará el tráiler. Bien de bicicletas, bien de alcohol y bien de arcoiris.

4. It’s A Beautiful Day
Eurovisión. Si no tarareas esos pa-pa-pa-pa moviendo los brazos al bajar por la próxima escalinata que te encuentres mientras huyes de la hecatombe es que el fin del mundo te ha dejado sin alma.

5. Love’s Prelude
Las cosas siempre avisan cuando llegan, hay señales, pero no les haces caso. Como tampoco se lo harás a este tema que, sin embargo, desemboca en…

6. Love’s Theme
Un himno al Amor. Repasa todos esos gestos y objetos cotidianos que se convierten en tesoros cuando estás enamorado: un beso, unas gafas de sol. La mejor canción del disco y la única que no está en YouTube. Al menos se puede escuchar el remix de Saint Etienne, más relajado.

7. My Baby Portable Playable Sound
Te pasan una canción y de inmediato se convierte en tu motor. Lo que te da energía. Te la pones a todas horas, eres feliz y nada más importa. Baby, baby, baby.

8. Mon Amour Tokyo
Me la imagino sonando durante la inevitable huida en coche cuando empieza a agrietarse el suelo y hay corrimientos de tierra y aparecen volcanes por doquier. Pero los protagonistas se salvan, ¿eh?

9. Collision And Improvisation
Fantástica descripción en YouTube: «una melodía para las ruedas, la batería y el anticongelante de tu coche que te garantizará una buena conducción sin importar lo duro que sea el camino». Viva el saxo.

10. Porno 3003
Parada técnica en un motel de carretera. Lo que te decía antes, que el fin del mundo te pille por ejemplo follando. La canción no es gran cosa, vale, pero hay que estar a lo que estás. Por cierto, tienes 9 minutos 51 segundos.

11. Arigato We Love You
Puede que aún quede tiempo para grabar un temazo mega-pegadizo por teléfono mientras todos los rascacielos se derrumban. Dar las gracias y decir te quiero a quienes lo merezcan. El mundo de las últimas oportunidades. Lalalala.

12. Ma Vie, L’Ete De Vie
¡Oh no! Los títulos de crédito. Todo parece perdido.

13. Happy Ending
Colorines. Resulta que al final hemos sobrevivido. (Importante: solo escuchar en caso de que, en efecto, sobrevivamos.)

Bromas al margen, realmente me gustaría que hoy se terminase el mundo, este mundo, y mañana amaneciéramos en uno mejor donde realmente importaran las personas y el planeta que nos rodea, no el dinero, ni el poder. Un cambio de ciclo, vaya. Sea como sea, yo me acordaré hoy de sonreír a cada rato. Estamos vivos.

Top 10 Álbums de 2012

Ha sido un año curioso. De muchas canciones pero pocos discos. De buscar nuevos horizontes, porque los que ya conocía (Mika, The Killers, Pet Shop Boys, Marilyn Manson…) no acababan de acertar en la diana. Pero está bien: gracias a eso, he descubierto más música nueva que nunca.

Música que me ha acompañado a lo largo y ancho de estos 12 meses y las nuevas experiencias que han traído con ellos. No dejaba de repetir «esto no lo había hecho nunca», mientras el modo aleatorio me sorprendía haciendo saltar una canción que se ajustaba a ese momento. Como siempre, hay una lista de Spotify con el primer tema de cada disco para amenizar la lectura. Y empezamos con…

10. Elton John vs Pnau – Good Morning To The Night

Tocaba reinventarse. De la mejor manera: mezclando, arriesgando, irreconocible pero acogedor, convirtiendo en alegría lo que era tristeza. Este verano no habría sonado otra cosa en la radio de mi descapotable, si lo tuviera. Ocho temas que te cargan las pilas. Juventud redescubierta. Así da gusto.

9. Alphabeat – Express Non-Stop

Deberíamos vivir siempre enamorados, decía un libro reciente, porque cuando estás enamorado, cada día es una lluvia de confettis y el mundo parece mejor a pesar de todo. Alphabeat lo entienden a la perfección y por eso homenajean el Amor con un disco eufórico. Pop chicle danés del bueno. Para bailar en tu fiesta de graduación.

8. Words and Music by Saint Etienne

El homenaje de Saint Etienne es, en cambio, para la Música. Con la que crecieron, la que escuchan, la que les gusta hacer. Las letras de este disco son cartas de amor a la música y el mundo que la rodea. Top of the pops, el primer disco que te compras, el concierto de tu grupo favorito. Words and Music te conquista poco a poco.

7. Madonna – MDNA

Originalmente, no iba a incluirlo. Pero luego me lo he puesto y he recordado que está bien. Que la selección de canciones y sobre todo de singles tendrían que haber sido mejores, sin duda, pero que ahí están el éxtasis de I’m Addicted, la furia caricaturesca de Gang Bang o la belleza de Masterpiece. Y si a ella le sirve de toque de atención para ponerse las pilas la próxima vez, bienvenido será este disco en su carrera.

6. Rufus Wainwright – Out Of The Game

Es extraño lo de este disco. Algunas canciones, por sí solas, no me dicen mucho. Pero en el conjunto del disco, me acompañan, me abrazan todas. Será que comprendo a Rufus cuando canta Sometimes You Need, será que me acuerdo de Granada, será que he escrito muchas noches con este disco de fondo. Será, será.

5. Lana del Rey – Born To Die

Al final acabé fascinado por el personaje. Demasiado hipster para ser popular y demasiado popular para ser hipster, más allá del hype, ella canta y canta. Las canciones no son tan tristes como transmite su voz. O ahora no me lo parecen tanto como cuando analicé el disco en Febrero. Cambio de prisma, paradise edition. Eso sí, tendré que hablar con ella muy seriamente, porque considero que las mejores canciones son un bonus track (Lucky Ones) y un descarte (Never Let Me Go).

4. Graffiti6 – Colours

El típico disco que, sin darte cuenta, escuchas sin parar. O el típico disco del que de repente suena una canción y dices: «¿pero qué es esto tan chulo?». Y es Graffiti6. Pero claro, es que cualquiera se resiste a esa voz, a esa especie de soul electrificado que es el álbum. Llegó pronto, en enero, y aquí sigue, capaz de colorear cualquier día. Confío que pronto haya una segunda parte de esta aventura de Jamie Scott. Otra ración de optimismo, por favor.

3. Emeli Sandé – Our Version Of Events

La intimidad que da una cama. Entre las sábanas, al oído, corazón en mano. Así canta Emeli Sandé con su voz privilegiada. Al final no es el bombazo que auguraba Heaven, pero si le das una oportunidad, esta colección de medios tiempos y baladas acaba enamorándote. Letras sinceras y producción atemporal: la fórmula del éxito. Con razón todos quieren que la chica componga para ellos. Un disco de 14 canciones en la que no me sobra ninguna, de hecho, he añadido encantado a la playlist los temas nuevos de la reedición.

2. Cocoon – Where The Oceans End

Siempre pensé que sería el #1. Fue el primer disco que escuché en 2012. La portada me impactó, recuerdo el cosquilleo, saber a ciencia cierta que me gustaría el disco. Lo confirmé escuchando ese pop-folk afrancesado con voces que fluyen juntas. Cocoon se construye su propio mundo donde las ballenas vuelan y se comen las pesadillas. Algunas de las frases más sabias de este año me las ha dado este disco, compañero de tantos momentos buenos. Tantas noches, sobre todo.

1. Pastora – Una Altra Galàxia

Se lo merecen. Por arriesgarse a cantar en catalán, por retomar ese electropop elegante de La Vida Moderna y por apostar finalmente por la felicidad. No me di cuenta hasta meses después, pero todas las canciones de Una Altra Galàxia hablan de nuevos comienzos, historias que salen bien. Y lo hacen con la misma emoción en las letras que ya es marca de la casa. Fue un placer verles por fin en directo. Magia de la buena: a veces, aunque parezca mentira, 1 más 1 suman 1.000.

A whole new world

Un mundo ideal. Eso nos prometían, ni más ni menos, las películas de Disney. Las antiguas, cuando éramos niños. Mundos mejores donde ser feliz, a veces mediante magia y a veces, simplemente, mirando a tu alrededor con ojos distintos. Todos boquiabiertos delante del televisor, rebobinando una y otra vez la cinta de vídeo.

Querías formar parte de ese mundo. Bajo el mar, volando cometas o dándote un atracón en el castillo. Los vagabundos conquistaban a las princesas y los deshollinadores montaban un espectáculo pirotécnico por los tejados de Londres. No me extraña que tantos gays sean seguidores de Disney, hay mucho de nuestra lucha en esas películas sobre soñar lo imposible.

Ponerte una banda sonora de Disney es un subidón. Alegran cualquier día. Personalmente, me gustan más en inglés, aunque reconozco que con la de Peter Pan se me ha escapado un «volarás, volarás». Estas 13 canciones son solo algunas de mis favoritas. De Aladdin, El Rey León y Mary Poppins pondría los discos enteros. Espero que te guste la selección. Recuerda que también hay colores en el viento.

Aladdin – A Whole New World
The Lion King – Hakuna Matata
Mary Poppins – A Spoonful of Sugar
The Lion King – Circle of Life
The Little Mermaid – Part of Your World
Aladdin – Prince Ali
Mary Poppins – Let’s Go Fly A Kite
Mary Poppins – Chim Chim Cher-Ee
The Little Mermaid – Under The Sea
Pocahontas – Colors of the Wind
The Jungle Book – The Bare Necessities
Peter Pan – You Can Fly! You Can Fly! You Can Fly!
Beauty and the Beast – Be Our Guest

Fun. – Some Nights

Hay que dar oportunidades. Segundas y terceras y las que hagan falta. No a lo loco, claro, el último disco de The Killers no mejora por más escuchas que le doy, pero luego hay casos como Fun. Su himno We Are Young me enamoró desde que lo cantaron en Glee y el primer chapuzón en el disco fue en plan: «no hay nada igual».

Y puede que sea verdad. No hay nada a la altura de un temazo tan inmediato, nada para cantar a coro en la fiesta de graduación, sangría en mano. Pero las canciones más humildes también pueden tener chicha. Los títulos están entre lo más optimista del año: Carry On, All Right y, por supuesto, It Gets Better.

La música acompaña, con ese toque a medio camino de lo excéntrico y lo hipster, desenfreno estudiado, un Mika que acaba de descubrir las guitarras y el sonido de banda. Cantan las canciones que habrías querido cantar mientras estudiabas. Cuando querías dejarle bien claro al mundo que eras invencible y auténtico.

Además, uno de los miembros Jack Antonoff (el adorable nerd de las gafas) es novio ni más ni menos que de Lena Dunham, y eso suma puntos. Seguro que una canción tan bonita y precisa como Why Am I The One acabará sonando en la serie de ella. O también Out on the town, con su acordeón electrónico.

Lo mejor de este disco es tenerlo de fondo y que de repente una frase suene más certera que las demás (When I was left for dead, I was found and now I don’t roam these streets). Son canciones para supervivientes. El fin del mundo se acerca y hace falta que nos lo recuerden: a pesar de todo, contra viento y marea, ahí seguiremos.

If you’re lost and alone 
Or you’re sinking like a stone 
Carry on 
May your past be the sound 
Of your feet upon the ground 
Carry on

La respuesta no es la huida

El útlimo día lo entendiste. Viendo a tu sobrino levantarse otra vez aún con el juguete en la mano. Viendo a tu gato saltar sin red. Qué habrá al otro lado del muro. Ésa era la pregunta que querías responder. Das media vuelta y sigues adelante por ese camino del que huías. Sobran precipicios en el mundo genial de las cosas que dices.

Eres la suma de todos los caminos del laberinto. Solo al recorrerlos por completo aumenta tu inventario: en uno encuentras la espada y en otro el escudo. El único error sería quedarse quieto. Las baldosas amarillas te muestran el camino más escondido y llegas por fin al centro. Viéndote tan bien armado, el Minotauro confiesa: al otro lado del muro solo hay un mar infinito.

Eso te asusta, pero ¿cómo vas a huir de algo que forma parte de tu ADN? Tú también puedes ser agua: encontrarla, tocarla fresquita, refrescarte al beberla, escucharla cuando fluye, olerla cuando le echas té. Está decidido. Te tirarás al mar y nadando volverás a ser tú. Al final, dar con la brújula fue mucho más fácil de lo que parecía.

La respuesta no es la huida.