«Aquest viatge només és un resultat.»
Dije que no volvería a la playa. Dije también que durante una temporada larga no quería novio, que a este ritmo nunca terminaría de escribir una novela, que nunca me gustarían los gatos, que no me gustaba el vino, que lo mío no era la repostería. Dije tantas cosas que eran verdad pero este año la tortilla se ha dado la vuelta.
Me faltaba, supongo, la energía. La fuerza motora. Y la encontré. A finales de marzo, gracias a un amigo, que nos presentó. Resulta que estas cosas pasan. Siempre me preguntaba: cómo conocer a alguien, si el ambiente no me gusta, en mi trabajo no tengo compañeros y paso de redes de ligoteo. Pues así. Mola.
2012 ha sido un año muy completo. He terminado mi primera novela. He vuelto a disfrutar cosas como ir a la playa y he hecho muchas otras por primera vez. Cuidar de un gato, por ejemplo. Ayer mismo preparé los primeros cupcakes de mi vida (bueno, presencié cómo los preparaban, pero compré los ingredientes, así que cuenta). Además, he seguido disfrutando de los buenos amigos, conservando nuestras pequeñas tradiciones. He aprendido, sobre todo, que la vida es lanzarse.
Para 2013, solo tengo dos deseos y un propósito. Conservar todo lo bueno del año anterior, mejor salud y, desde luego, ponerme las pilas buscando editorial para poder compartir muy pronto la novela. Gracias a todos los que me acompañáis en este viaje. Y gracias especialmente al chico que abrazaba peluches. Más, por favor.
Que un més un sumen mil
Que no hi ha restes, només ganes de seguir
Que un més un sumen mil
Que amb tu els números m’acabaran sortint