Welcome to my life

Recuerdo el momento exacto en que lo nuestro empezó a torcerse. Recuerdo lo que te dije de toalla a toalla y tu cara entre el desconcierto y la rabia. Recuerdo el sol dorando las rocas y el agua oscura en la que nos gustaba sumergirnos. Recuerdo lo que me respondiste después del largo silencio, pero no recuerdo ninguna de las razones con las que intenté contradecirte. Ahora sé que tenías razón: no sentía lo que decía, solo deseaba sentirlo. Entre tantas palabras y tanto deseo lo extravié. Ojalá haber callado para disfrutar un rato más del sol de media tarde y algunos chapuzones oscuros.

Fotografía: Especially.
Banda sonora: Empire of the sun.

Chrysalis

Todos parecíamos otra cosa en las fotos. Algo distinto que nunca sería lo que buscaban los otros. Pero sonreíamos igual, no sé si disimulando o pretendiendo que no nos dábamos cuenta. Evitábamos, por descontado, mirarnos a los ojos, bajábamos las escaleras que los demás subían, nos cruzábamos sin hablar después de haber hablado días antes. La excusa siempre era no recordar el nombre. Nos creíamos mejores al sentirnos inferiores. Creo que temblábamos de la misma manera. Y al final nada de eso importaba porque todos parecíamos otra cosa bailando.

Fotografía: I see only angels.
Banda sonora: Empire of the sun.

Second best to none

Lo que te regalé no era lo que estabas buscando. Solo se le parecía mucho. Esta vez creía haber acertado, de verdad que sí, pero fallaba el color. Ese color que tanta ilusión me hizo al descubrirlo en el catálogo, imaginando enseguida lo bien que te sentaría, no era el adecuado. Tardaste en reconocérmelo. Primero dejaste el papel azul a un lado de la mesa, cerca del borde, y después me miraste de reojo como pidiéndome perdón. Siempre cuesta admitir que algo no nos gusta. Pero dijiste que no me preocupara, que estaba a tiempo de cambiarlo, y eso hice, y al cabo de unos días te lo volví a entregar con su color nuevo. Eso se acercaba más a lo que estabas buscando, pero ya no era mi regalo.

Fotografía: Roland Denes.
Banda sonora: Rival.

It’s pandemonium

Todo lo que dijiste que no harías lo haces ahora. No se trata de que hayas cambiado; es la energía la que es distinta. Tenías que esperar a que acabara de llenarse la piscina antes de saltar del trampolín. Atreverte se ha vuelto más sencillo con él para darte el empujón cuando lo necesitas. Y aunque a ratos no entiendas nada, te dejas llevar por el caos como si fuera un baile que tenías ensayado, y lo disfrutas como disfrutarías bailando tu canción favorita. Desde algún rincón del pasado, tu antiguo yo sonríe: todo lo que él dejó de hacer fue para que tú pudieras vivirlo hoy.

Fotografía: Hayato Shin.
Banda sonora: Pet Shop Boys.

Postcard

Nunca llegué a contarte que apareces en uno de mis libros. Solo en un capítulo, tampoco te creas. Pero me habría gustado que lo supieras para conocer tu reacción. ¿Te halagaría o me odiarías por mostrarnos desnudos? Después de aquello aún volvimos a vernos un par de veces. Siempre por sorpresa, un visto y no visto en la misma esquina del barrio, siempre sin hablar de nada importante. Hasta que dejaste de aparecer. Todo lo que recuerdo de aquella noche es lo poco que escribí: una escena en eterna penumbra donde se desdibujan los detalles. Y ahora me da por pensar que debería haber escrito un cuento más largo para así tener más palabras que hablen de ti.

Fotografía: Mitch Fong.
Banda sonora: Troye Sivan.