Starships were meant to fly

El sabor del mar al darte un chapuzón. Lo habías olvidado. El escozor dulce de la sal te despeja la nariz. Y te lanzas al agua aunque esté fría, aunque aquí no cubra mucho, aunque entre la arena haya restos de mejillones y alguna que otra alga. Te lanzas con ganas. Tanto tiempo demorando el reencuentro con la playa.

Trece años. Se dice pronto. Trece o catorce, no lo recuerdas bien, desde el último verano que hiciste vela. No te atrevías. Había partes de ti que no querías enseñar. Pero ahora te sientes tan a gusto y tan libre y tan apreciado que eso ya no importa. Ahora importa la playa, el ardor del sol y la crema resbaladiza cuando la extiende él por tu espalda. Las risas y los salpicones.

Importa la toalla nueva pegada a la suya, a cada rato la mueves un poco para que no se vea arena entre ellas. El rumor del mar cuando cierras los ojos. Estás en tu pueblo: ya no vives aquí pero vuelves a sentirte en casa. Ubicado. Has vencido, vuelves a hacer todas esas cosas que habías dejado de hacer.

No era miedo, sino más bien falta de impulso. Pero encontraste el impulso adecuado, esas manos en la espalda, izándote, y ahora saltarás al agua y a donde haga falta. Te desnudas hasta el último centímetro de tu piel, enseñas lo que no habías enseñado nunca. Te atreves. Porque estar vivo es justamente eso: atreverse.

Two divided by zero

Pet Shop Boys son mi grupo favorito. A menudo se los cataloga como «grupo gay» y sí, es cierto, tienen en su repertorio una buena ración de música petarda y en muchas canciones describen como nadie sentimientos y situaciones del mundo gay. Pero también son mucho más que eso.

La lista de hoy es temática. No son mis 13 canciones favoritas del grupo sino los 13 temas en que mejor cantan sobre el amor. El amor universal, las pequeñas cosas que todos, gays o no, hemos sentido en algún momento. A veces basta un estribillo o un par de versos para exclamar: «¡esta canción habla de mí!».

Asi que si estás enamorado o en proceso de estarlo, si lo estuviste y no te rindes, si aprovechando que es verano te gustaría conocer a ese alguien, o incluso si a ti esto del amor te suena marciano… a todos vosotros, espero que la música de Pet Shop Boys os sirva de banda sonora.

Love comes quickly

Tenías tu vida ordenada y entonces, tarde o temprano, sin avisar, sales del metro y ahí está él.

Did you see me coming?

¿Lo habrá notado? ¿Habrás interpretado bien sus señales? ¿Le dices algo? Y qué mono es. Bueno, es más que eso, ¿verdad?

Heart

Te late el corazón. Vuelves a ser consciente de algo tan simple. Se reactiva. Es un principio.

I wouldn’t normally do this kind of thing

Hacer lo impensable. Comportarte como un tonto y como un valiente. Todo a la vez.

Closer to Heaven

Horóscopos, predicciones del tiempo… Nada de eso importa. Importa volar, sentirte en las nubes, lanzarte. Atreverte a fluir.

Forever in love

Así que el sexo era esto. Pum pum pum pum. La conexión última. Y morderte los labios para que no se te escapen palabras todavía.

It always comes as a surprise

Cuando el sol te despierta, sonríes: él sigue ahí. Seis minutos de romanticismo para describir un instante mágico.

Together

Sentirte invencible. Procurar que él también se sienta así. Juntos, un día entre dos parece mucho más que un día.

Was it worth it?

Sí: digan lo que digan, al final todo encaja, todo merece la pena.

Indefinite leave to remain

Los rodeos, los cerros de Úbeda, los eufemismos, los subterfugios, las indirectas, las metáforas. La pregunta.

Miracles

El amor consigue que comprendas la fuerza de los clichés. Ahora escribes poemas cursis porque son verdad.

Love etc.

Compartes lo aprendido. You need more, you need more, you need love…

Two divided by zero

Dos que tienden al infinito. Dos que encuentran su lugar y hacen las cosas que estaban destinados a hacer.

Moonrise Kingdom

Los hipsters también se enamoran. Podría ser éste el lema de la película, una comedia romántica distinta, tan pretenciosa como encantadora. Él es un hipster de manual: gafas de pasta y gustos de altos vuelos. Ella es una Lana del Rey en miniatura, con ganas de sentirse mujer aunque todavía no le hayan crecido del todo los pechos. Se fugarán juntos.

Los (mal llamados) adultos ejercen de malos de la función. Tan inmaduros y con tantos secretos que no entienden algo tan puro como esas ganas de comerse el mundo de la pareja. Por eso, intentarán capturarles. Todos están interpretados por actores de primera fila en el que probablemente sea el papel más simpático de sus carreras. No ganarán un Oscar pero la diversión no se la quita nadie.

Moonrise Kingdom es un sofisticado juguete donde cada engranaje cuenta. Los planos, la elección de la música, los créditos, el vestuario, el movimiento de la cámara y de los actores… nada es gratuito, se nota medido al milímetro para conseguir una atmósfera de cuento videoclipero. Atención por ejemplo a la secuencia inicial, que presenta el escenario y los personajes como si fuera una casa de muñecas.

Las ganas de encontrar un lugar al que pertenecer y compartirlo con alguien afín. Esa persona que te comprende y acepta. No se trata de huir sino de ubicarte. Ubicaros. Conquistar vuestro pedazo de tierra. Una casita en la playa, una toalla compartida, un tocadiscos retro, latas de comida para la mascota y buenas lecturas. Un día descubres que la felicidad no es más que eso.

Anjali Banerjee – La librería de las nuevas oportunidades

«No huyas de la felicidad.»

El cliente alucina. Has dado con el libro que buscaba, aunque sólo te había dado pistas vagas del argumento y algún color presente en la portada. Eso, o los gustos generales de la persona a quien habrá que regalar tu recomendación. Cuatro pistas y ves cómo el libro brilla en la estantería, un último ejemplar esperando a ese cliente.

Esta novela es un homenaje a eso. Al oficio de librero, entendido no como la persona que te señala en qué estantería se esconden los libros policíacos, sino librero como sinónimo de persona que encuentra libros, tu libro, el que buscabas a menudo sin saberlo. Es un oficio bonito, que cambia o serena vidas. La protagonista lo aprenderá sobre la marcha. Tiene el don, falta sacarlo a flote.

La librería de las nuevas oportunidades reivindica también los autores clásicos, su espacio en las buenas librerías. Pero el título hace referencia sobre todo a un volver a empezar íntimo. Después de una ruptura, de un divorcio. Cómo asusta el futuro. Cómo te encierras en tu egoísmo. Y cómo aprendes otra vez, poco a poco, con la ayuda de ese alguien especial, a compartir.

Regalazo el de mi amiga María. En la línea de la magia de la novela, por cierto: vi un ejemplar en una librería y una hora después, descubrí que ella me lo había comprado ya. Y quién mejor que ella para hacerme llegar este libro sobre tirar p’alante aunque no siempre te sientas a salvo. Arriesgar porque merece la pena.

Talk talk talk

Tengo que decirte algo. Tu mejor amigo y tú os encerráis en el baño del instituto. Ha llegado el momento. Toca decírselo. Tragas saliva. Tendrás que confesar una verdad y admitir muchas mentiras, las que contabas cuando necesitabas compartir tu felicidad a cualquier precio. Pues verás, empiezas, resulta que Rosa se llama de otra manera. Adivinanzas. Que sea el otro el que le ponga nombre.

Tengo que decirte algo. Te sientes ridículo. Tu madre ya te lo preguntó hace tiempo, indirectamente, con la delicadeza de las madres, y le dijiste que no. Ahora toca decirle que sí. Pones un disco de música petarda, Sin With Sebastian, para que choque menos. Alargas la conversación con la esperanza de que las frases lleguen solas. Llegan al final, cuando te marchas. Resulta que no me gustan las chicas…

Tengo que decirte algo. Con tus compañeros de trabajo ya no puedes utilizar esa fórmula simplona. Ellos hablan de novias y tú, como si nada, con toda la naturalidad, apoyado en la máquina de bebidas, sueltas lo de «Ayer mi novio me regaló…». Serás la comidilla durante unos días, pero ya está hecho. Cuando conozcas a alguien, ahora y en cualquier momento de tu vida, tendrás que luchar contra lo que dan por sentado.

Tengo que decirte algo. Si es tu pareja, significa un banco en el parque y el principio del fin. Si es un amigo, a partir de ahora lo será aún más, así que brindad. Si es el chico al que todavía estás conociendo, la frase significa un abanico que se abre y dos sonrisas nuevas, un sofá, un televisor azul, baldosas firmes.

Somos el fruto de mil conversaciones. Ha habido tantas que la próxima también será bienvenida. Somos supervivientes, somos orgullo, somos herencia. Dicen que la crisis lo arrasará todo, que el mundo se acaba. Pues seamos felices. Se lo debemos a todos aquellos que se escondieron porque el amor todavía no podía decir su nombre. Nosotros tenemos la suerte de hablar. ¡Hablemos, digamos!