Jose Galisteo – Luces y Sombras de Neón

Vi el 1º OT como todo el mundo y hasta ahí. De los demás, sólo veo de vez en cuando los cástings de T5 con mi hermano para reírnos. Y fue en uno de esos cástings que un chico me llamó la atención. Guapísimo, carismático, y no cantaba mal. Fue pasando fases, entró en el programa, me fueron informando de sus avances, todos vimos las famosas fotos y leímos los famosos rumores, y resulta que ese chico de Viladecans llegó a los últimos programas, pero por desgracia no ganó. Su primer disco fue de covers, cómo no, pero covers en inglés ochenteros y sobre todo noventeros, del lado más popero de los Mákina Total, así que le adoré. Ya es casualidad que para un triunfito que me interesa, se decante por la música electrónica y no por la latinada fácil y/o el pseudo pop-rock español como hacen los demás.

Llevábamos ya casi dos años esperando este disco, que desde el principio se anunció como dance y electrónico. Después de mil retrasos (lo echaron de Vale Music) y una semana de lanzamiento caótica durante la que incluso sufrí el desprecio de un dependiente snob, por fin pude comprar «Luces Y Sombras» de Jose Galisteo. Un disco que se lo ha pagado y editado él mismo, con todo lo que ello implica.

¡Ñam!

1. Lógicamente No
Un señor africano cogió una canción tradicional y la convirtió en algo más moderno y movido. Michael Jackson lo sampleó para su famoso «Wanna Be Startin’ Something» (los míticos «mamase mamasa mamacosa»). Años después, llegó una fashion victim de las Barbados y robó de nuevo el sample para amenizar un tema ya de por sí contundente como es «Don’t Stop The Music». Jose, en vez de volver a utilizar los coros africanos, le samplea a Rihanna la base musical machacona y canta encima una canción distinta. Y bien que hace, oye. Un temazo en el que sólo mejoraría dos cosas: la voz de Jose, a ratos demasiado aguda, y la duración: este tipo de canciones necesitan alargarse, con un crescendo final que te lleve al éxtasis. Y aún así, perfecta. A destacar la métrica impecable de los versos.
10/10

2. Luces Y SombrCursivaas
Una intro totalmente noventera nos arrastra a una canción divertida. La letra peca de demasiado previsible, pero lo compensa con silbidos, un estribillo irresistible y la voz de Jose acoplándose perfectamente. El conjunto tiene cierto toque OBK pero en plan bien.
8/10

3. Recordándote
Sacrilegio: una balada en un disco dance. Pero si incluso Madonna lo hace, ¿por qué Jose no? Y a ver, él la canta estupendamente y la canción es muy bonita, en el sentido de balada típica de cantante español que estamos hartos de escuchar a todas horas en la radio (bueno, yo no escucho la radio pero el concepto se entiende). Totalmente genérica, con leves toques electrónicos que no llevan a ningún lado. Pero a las carpeteras les encantará.
4/10

4. No Vuelvas
Una locura de canción, bastante arriesgada: sonidos estridentes y un estribillo que llega de la nada, con una melodía que se distorsiona hasta el absurdo, y todo rematado por unos coros que cantan «uh nanana nanana ya no queda amor or or or». Es de esas canciones que poca gente se atrevería a grabar, porque o arrasas o quedas en ridículo. Afortunadamente, Jose y sus productores consiguen que todo encaje.
9/10

5. Beautiful Life
Galisteo se metamorfosea en el Mister Gaga español. Al escuchar los primeros 45 segundos pensé: «Eurovisión», sin más. Y luego llegó el estribillo y no sólo me lo confirmó sino que también me hizo bailar y cantar y dar saltos y darle al repeat. Letra en inglés facilona sobre lo bonita que es la vida cuando encuentras a la persona correcta, como toda buena canción pop. Pues claro que sí. En fin, un tema impecable en todos los sentidos: letra, producción, voz, estructura, giros, coros (esos «aaaah» adorables). Wow!
10/10

6. Déjame
He tenido que mirar los créditos para comprobar que esto no es obra de OBK, porque lo parece. En la letra, en esa mezcla de balada y electrónica almibarada… No está mal, y desde luego la voz de Jose Galisteo es menos empalagosa que la de Jordi Sánchez pero con unos OBK en este país ya es suficiente, gracias.
5/10

7. Stop
Canción más ambiciosa de lo que parece. Extraña, muy Timbaland (aclaro: el Timbaland bueno, no el de «Hard Candy»), con sonidos que vienen y van, y los vocoders jugando al pinball con la voz de Jose. La letra, una vez más, parece de OBK: dolor, religión, ángel, etc, pero queda bien. Me encanta cómo Jose pronuncia «una palabra» superrápido, como si sólo fueran dos sílabas. Sorprendente.
9/10

8. Intento De Dos
Balada de cualquier cantante masculino de OT. Zzzzz. Como diría Brüno: «ni puta idea, pasando».
0/10

9. Mis Trampas
Empezamos bien: ¡campanas! Y letra de despechado cabrón. Y melodía juguetona. Me encanta. Canción muy veraniega llena de soniditos y efectos. Divertida, directa y sin complicaciones. Es decir: fantástica.
9/10

10. Ahora
Adoro este tipo de canciones que empiezan lentas y poco a poco crecen y crecen, van volviéndose bailables pero sin dejar de ser baladones emotivos. Es un contraste curioso. Si están bien hechas, cuánto más cañeras se vuelven, más te emocionan. Y esos «Ahora me faltas tú, no estás» me emocionan. Genial forma de cerrar el disco.
10/10

Luego hay 3 remixes que no son nada del otro mundo pero se dejan escuchar, que ya es mucho. A ver, incluso Madonna muchas veces paga un pastón por cosas bastante peores (James Holden, Tiefschwarz, Tracy Young y familia: hola). Vamos, que no los volveré a escuchar pero se agradece el detalle.

En conjunto, un disco dignísimo, mejorable en las letras y con más baladas de las necesarias, pero con una producción excelente (y más si recordamos que no tiene detrás el apoyo de una gran discográfica) y Jose cantando mejor que nunca. Discos así son totalmente necesarios en este país, aun con el riesgo comercial que implican. Le deseo toda la suerte del mundo. Espero que consiga dar tantos conciertos como con el álbum anterior y gracias a eso pueda producirse un tercer disco que acogeré con los brazos abiertos.

Os recomiendo también las reviews de Tidusin y Hidroboy.

Elton John – Your songs, neon lights and the red piano

Pequeño y regordete, pero entrañable y entusiasta. Elton John reivindicó ayer su amplio catálogo de éxitos y temas memorables, acompañado de su piano rojo, una banda efectiva y sobre todo la colorista escenografía diseñada por David LaChapelle.

Escuchar canciones como Rocket Man o Believe ya merece la pena, pero si encima los acompañan vídeos divertidos y kitsch, formas hinchables de todo tipo y miles de nuces de neon, el resultado es irresistible.
Elton John ha tenido la buena idea de adaptar su show de Las Vegas y recorrer con él EEUU y Europa. Anoche tocaba Barcelona, y allí que fui animado por unos amigos. No es que sea fan-fan del señor John, aunque me encantan muchas canciones suyas, su greatest hits lo guardo como oro en paño y su BSO del Rey León me parece la mejor con diferencia de Disney.
Pocas canciones eché de menos en el Palau Sant Jordi (bueno, Sacrifice, que es preciosa), porque Elton se ciñó a sus grandes éxitos, bazas seguras. No dio tregua, incluso el supuesto bis Your Song llegó casi inmediatamente después de Saturda
y Night’s Alright (For Fighting). Se permitió algún momento loco, como una Rocket Man extendida hasta el delirio, pero en general las versiones se mantuvieron fieles a las canciones originales. La contundente voz de Elton, que ya no llega a los agudos de algunas canciones setenteras, estaba apoyada por los eficaces músicos-coristas.
Y en la pantalla, mujeres desnudas, cohetes, chicos besándose, Justin Timberlake disfrazado de Elton John, Amanda Lepore, Las Vegas de noche, ángeles alados, estrellas de colores, pinballs, Marilyn Monroe, tragaperras y mucho más. Mientras tanto, el escenario se llenaba de vez en cuando de globos multiformes: piernas de mujer, tetas, plátanos, helados, frankfurts, la palabra L-o-V-E, rosas cuyos petálos eran corazones… Exceso tras exceso que, extrañamente, casaba a la perfección con el repertorio de Elton.

  1. Bennie And The Jets
  2. Philadelphia Freedom
  3. Believe
  4. Daniel
  5. Rocket Man
  6. I Guess That’s Why They Call It The Blues
  7. Someone Saved My Life Tonight
  8. Goodbye Yellow Brick Road
  9. Nikita
  10. Tiny Dancer
  11. Don’t Let The Sun Go Down On Me
  12. Sorry Seems To Be The Hardest Word
  13. Candle In The Wind (solo)
  14. Pinball Wizard (The Who cover)
  15. The Bitch Is Back
  16. I’m Still Standing
  17. Saturday Night’s Alright (For Fighting)
  18. Your Song (solo)

Saw VI, película X


Desde 2004, Enric y yo tenemos la tradición de ver puntualmente la correspondiente entrega anual de «Saw». Las tradiciones son aquellas pequeñas cosas sin sentido que repites sólo porque son, precisamente, tradiciones. Abandonar una tradición no es algo que puedas plantearte. Así, aunque las entregas de «Saw» sean cada vez más sosas, año tras año acudimos a nuestra ración de gore mainstream.

Pero este año, la censura postfranquista se cruza en nuestro camino. Saw VI ha sido calificada como película X. Se suma así a otras películas de títulos legendarios como «Las vecinas de mi barrio comen una a diario» o «Ocho corridas en tu cara de china». La calificación X no es sólo para películas de contenido pornográfico, sino también para aquellas que hagan apología de la violencia. Que es, presuntamente, el crimen de Saw VI. La calificación X impide que pueda proyectarse en salas normales, sólo se puede en salas X, de las que quedan 3 o 4 en toda España.
Si en las salas españolas se han emitido salvajadas como Saw III o Hostel 2 (con su debida calificación «Mayores de 18 años»), me pregunto qué ha cambiado ahora. Y sospecho que detrás de todo debe estar la política-niñera del Gobierno. Crees que el puritanismo es exclusivo de ciertos países, con EEUU a la cabeza, y descubres que no. Que es más importante prohibir una película que sólo podrían ir a ver personas mayores de 18 años dispuestas a pagar 7€ por ella, mientras a diario las televisiones emiten en abierto y gratis y en horario ¿protegido? basura, realities de mierda nocivos para el cerebro o la insulsa vida de gentuza anónima elevada a héroes nacionales (eso por no hablar de los crímenes y guerras que puedes ver en la sobremesa, que eso sí que es apología de la violencia).
Para ver Saw VI, ¿habrá que emigrar a Perpiñán, como en los tiempos de Franco?

Estrella de combate galáctica

Aprovechando que Enric se ha comprado la serie completa en blu-ray (incluyendo miniseries y mobisodes varios), he empezado a ver «Battlestar Galactica». No está mal. Ya veremos cómo continúa, porque yo soy muy poco de navecitas y tal.
Afortunadamente, toda buena serie cuenta con alicientes que te motivan a seguir viéndola…

ÁGORA: Gracias, Amenábar

Gran película. Para mí, de las mejores del año sin duda alguna. Del año y, quizá, del cine español. Una vez más, Amenábar demuestra que es un extraterrestre en la industria cinematográfica de nuestro país. Y aún así, cuidado, varias advertencias: no es una película para todos los públicos y desde luego, el hype que han creado con todo el tema de ser una superproducción jugará en su contra, y mucho. Lo más importante de la película no son su ambientación ni su puesta en escena (aunque redondeen el producto), lo más importante «sólo» es su mensaje: valiente y muy necesario.

Decepcionará a quienes busquen una película épica llena de acción, pero tampoco gustará a quienes esperen una clase de Historia fidedigna. No es ni lo uno ni lo otro. Aburrirá a quienes prefieran ritmos trepidantes y hará bostezar a quienes imaginasen un biopic hollywoodiense de Hipatia. Tampoco pretende serlo. Y, desde luego, en ciertos sectores la odiarán y levantará muchas ampollas (no me extraña que no haya encontrado distribuidor en USA, por ejemplo). Como digo, es una película minoritaria. Intimista, incluso.

«Ágora» es ante todo un recordatorio de las consecuencias del fanatismo ciego, una reflexión sobre el eterno choque raciocinio vs. fe. La incomprensión de lo diferente, la devastación que causan las ideas absolutas, los genios obligados a la marginalidad, la intolerancia, las miserias humanas, el «venderse» para sobrevivir. Como digo, un mensaje muy valiente hoy en día, con tanto fanático religioso, pero también tanto fanático político. Demoledora.

Me quedo con dos planos muy simbólicos: el giro de la cámara cuando toman la Biblioteca y, justo después, las «hormigas» humanas. Sin olvidarnos de la espléndida y emotiva secuencia final.

Gracias, Amenábar.