Dos años y medio esperándolo y, de repente, ya está aquí el debut de The Sound of Arrows. Contiene los 4 singles que ya amábamos y otras 7 canciones que se mantienen fieles a su estilo. Ellos tenían muy claro el concepto del grupo; todos los vídeos, todas las letras, todas las fotografías, todos los sonidos forman un pack coherente. Quizá por eso se han tomado su tiempo hasta dar con ese disco redondo que habrá de definirles.
Voyage es un título certero, tanto por sus evocaciones ochenteras (época de la que beben The Sound of Arrows pero jamás como homenaje sino como característica indiscutible de su sonido) como por su temática. Las 11 canciones nos hablan de viajes a otros mundos, a otras realidades. Son odas a paraísos perdidos. Todas tienen la textura de los mejores sueños y los colores de una puesta de sol eterna.
Pero ojo: se trata de una nostalgia optimista, porque si en el pasado hubo mundos mejores, significa que podemos encontrar otro para nosotros. Ahí radica la magia. Escuchando por la calle cualquiera de las pistas del disco, tienes la sensación de que de un momento a otro alguien te cogerá de la mano y despegaréis hacia esa vida que soñaste.
Oskar Gullstrand y Stefan Storm, con la ayuda de Richard X, han cogido la melancolía bailable de grupos como Pet Shop Boys (influencia innegable en My Shadow), la épica de los paisajes sonoros de Vangelis, los atmósferas más místicas del synthpop; lo han metido todo en su batidora sueca y el resultado viene a ser la perfecta banda sonora de once secuelas de La Historia Interminable.
Difícil destacar una sola canción: no sólo todas son maravillosas, sino que una tras otra forman un conjunto sólido que conviene escuchar de principio a fin. Pero en fin, mencionaré el crescendo de casi 8 minutos de There Is Still Hope, el petardeo elegante de Conquest (y del bonus track Disappear), la voz femenina de Longest Ever Dream, los coros infantiles sobre esas percusiones militares de Ruins of Rome…
The Sound of Arrows pueden respirar tranquilos: han superado la prueba con matrícula de honor. Ojalá todas las largas esperas siempre merecieran tanto la pena como ésta. El CD se unirá pronto a mi colección de discos especiales, como los de Hurts y Empire of the Sun. Ya podéis escucharlo entero en Spotify.











