Hoy he vuelto a comprarme la colonia que llevaba entonces, cuando aprendía a caminar por mi cuenta. Hacía seis o siete años que no la usaba. Su mezcla de manzana y vainilla ha conseguido transportarme enseguida a aquellos días: las tardes frente al espejo arreglándome para una segunda cita, las noches de camino al bar donde quedábamos todos y después las madrugadas volviendo a casa con la sensación de que todo empezaba entonces. Ahora que aquellos días se acabaron, todavía perduran esos recuerdos y este perfume. Poniéndomelo siento que me quedan mil posibilidades por explorar y una será la mía.
Fotografía: Hoscos.
Banda sonora: Noah and the whale.




