Lea Michele : Louder

Este año me pierdo entre tanta novedad musical. Cada semana salen decenas de canciones que deberían gustarme, y me gustan, pero en general no me entusiasman. Noto cada vez más que se busca el efectismo, el sonido a la última. Y eso, a la hora de escuchar discos al completo me agota, para qué voy a decir otra cosa. Pasan las canciones y no sé qué me quería decir el cantante o el grupo.

Así llega a mi vida Louder. Supone el debut de Lea Michele, «protagonista» de Glee, una serie de la que me despedí ya hace casi dos años. Será por el cariño que le tenía a su personaje o será porque me ha pillado con la guardia bajada, pero el caso es que este disco me ha encantado de principio a fin. Por fin una voz que no busca sorprender sino emocionar.

Si has visto algún capítulo de Glee, ya podrás imaginar por dónde van los tiros: mitad baladones de muchísimo drama (con Battlefield a la cabeza) y mitad himnos movidillos para levantar el ánimo, con letra optimista hasta las trancas y percusiones que acompañarán todos tus pasos. La que da título al disco te invita a hacerte valer a gritos y Cannonball quiere que vueles. Sí, Lea Michele se mantiene fiel al espíritu Disney de la serie que la hizo famosa y yo encantado.

Siempre vienen bien temas así en el mp3: para comerte el mundo por la mañana y para amenizar cualquier día tonto que se pueda cruzar con tu sonrisa. Ella también ha pasado por eso, te canta al oído. Quieras aplausos o lágrimas, ella seguirá contigo. No dudo que habrá álbums mejor producidos, más novedosos y que aún nos esperan grandes cosas en 2014. Pero de momento ninguno lo he escuchado tanto como Louder. Al final bastaba con emocionarme.

And now I will start living today 
Today, today I close the door 
I got this new beginning and I will fly 
I’ll fly like a cannonball 
Like a cannonball 
Like a cannonball 
I’ll fly, I’ll fly, I’ll fly like a cannonball

Mark Daumail : Mistaken

Si Mistaken fuera un disco, sería de los mejores del año. Pero «solo» es un EP con 3 canciones y 3 remixes. Mark Daumail se lanza en solitario tras disolver Cocoon y de momento nos ofrece esto a modo de aperitivo de un disco que llegará más adelante. Habrá que armarse de paciencia.

Él, al menos, se muestra paciente en todos los temas. No tiene ninguna prisa. Confía que en esta aventura encontrará buenos frutos, tarden lo que tarden. Y sin una segunda voz entrelazándose con la suya, ahora Mark suena más fuerte y también más desnudo que nunca. No puedes echarte a nadar sin perder la ropa por el camino.

La canción Mistaken cuenta un aprendizaje. A cada segundo descubres nuevos sonidos igual que en el pasado fuiste descubriendo los pequeños pecados del otro. Cayeron las máscaras y los santos dejaron de serlo. Ahora ya da igual. Has madurado y puedes componer temas así de buenos. Crecen y crecen como lo haces tú.

Por su parte, Monsters es un espejo. Esas palabras que llegan en el momento justo. Quien las escribió no te conocía, pero las escribió para ti. No estás solo, otros han pasado por lo mismo y sobrevivieron como sobrevivirás tú. A veces podemos ser monstruos, sí: unos monstruos capaces de comerse el mundo. Y eso transmite la canción: una conquista. Cuando dejas de esconderte y pasas a la acción.

El resto del EP es un extra. Aunque se agradece que el viaje dure un poco más, a estas alturas lo importante ya está dicho. Próximo destino: la plenitud.

I Love You (Top 25 Canciones de 2013)

La música te salva. Te da voz, te devuelve a la vida, te conoce mejor que nadie. Te habla de la felicidad aunque no la estés sintiendo. Te quema y te hace preguntas. Hay canciones que son un flechazo, otras un subidón sudoroso, con algunas te sitúas y otras te llevan a contar estrellas. Música para emborracharte, para intentarlo, para zambullirte o para decirte que sí, que hoy es el día.

 
La música es un buen hábito que siempre está ahí y a veces vuelve para recordarte lecciones importantes. Que ames, que vivas tu vida. Porque mientras escuches música, estarás vivo. No hay dramas. En la música siempre puedes confiar para que te haga compañía. Y estas 25 canciones son las que más me acompañaron el año pasado.

25. Pharrell Williams – Happy
A 24 horas de terminar 2013, descubrí una de sus canciones más optimistas. Himno inmediato. Aplaudir, aplaudir, aplaudir. Sin más explicaciones.

24. Céline Dion – Loved Me Back to Life
Contra todo pronóstico, hay regresos que merecen la pena.

23. Bravo Fisher! – 39
Le haces caso a la recomendación de un amigo… y sí, te encanta.

22. Crystal Fighters – You & I
Significativos en mi 2012, volvieron a montar una verbena en la playa con esta canción.

21. Lissie – The Habit
Las letras están para hacértelas tuyas. Hablan de lo que quieras que hablen.

20. Lori Meyers – Emborracharme
El descaro y la frescura van de la mano.

19. Rodriguez – I Wonder
Solo pasa en las películas: escuchas una canción y a las cuatro notas ya sabes que será importante.

18. Ellie Goulding – Burn
Y cuando olvidas lo buena que es, vuelve a sonar.

17. Delafe y las flores azules – Intento
Prefiero verte eternamente…

16. OneRepublic – Counting Stars
Este grupo no deja de mejorar y esta canción es perfecta muestra de ello. Uno de los estribillos del año.

15. David Bowie – Where Are We Now?
Ese minuto y medio final es lo mejor que le ha ocurrido a la música en muchísimo tiempo. Se echaba de menos al maestro.

14. Daft Punk – Instant Crush
Otros singles serán más pegadizos, pero este… ¡ay este!

13. Dido – No Freedom
Dido y las frases siempre exactas. No hay amor sin libertad.

12. Erlend Oye – La prima estate
No sé exactamente sobre qué canta el cantante de Kings of Convenience, pero me da igual: este tema es contagioso. La buena vida a cualquier hora.

11. Carlos Sadness – Hoy Es El Día
No se puede decir más claro: ¡hoy es el día!

10. Britney Spears – Work Bitch
Ojalá todas las canciones te pusieran el mundo a tus pies como hace este Work Bitch.

9. Röyksopp – Running to the Sea
A veces me sigue sorprendiendo que alguien pueda componer algo TAN bonito. Si las canciones fueran novelas, me gustaría escribir justo esta. Siempre nos quedará el mar.

8. MIKA – Live Your Life
Hay que hacer aquello en lo que nadie puede superarte. Por ejemplo, MIKA: pop luminoso.

7. Ralph Myerz feat. Annie – Take A Look At The World
Pelotazo. A bordo de un coche para explorarlo todo.

6. Fangoria – Dramas y comedias
Algunos discos se justifican por una sola canción. Estado de gracia de compositores y grupo.

5. Mylène Farmer – Love Dance
Todos los años se cuela alto una canción que no eras consciente de haber disfrutado tanto. La que vale, vale.

4. Empire Of The Sun – Alive
La recompensa de estar vivo. Te lo has ganado.

3. Algora – La era punk
Podría ser la nº2 o la nº1. En todo caso, una de las canciones que ha definido este año. Letra identificable y un significado íntimo que pronto compartiré por aquí.

2. Pet Shop Boys – Vocal
Algo mágico ocurre cuando tu grupo favorito habla justo de lo que estás sintiendo. ¿Lo han escrito para ti? Cada mañana que la he escuchado, he querido creer que así es. Que me conocen.

1. Woodkid – I Love You
Woodkid es emoción pura. En concierto, en sus vídeos, en sus canciones. Lo amo. Espero que algún día se hagan realidad esas imágenes que pasaban por mi cabeza mientras escuchaba I Love You. Porque a veces la respuesta es justo la que esperas. Un simple y limpio sí.

St. Lucia : When The Night

Lo han logrado. Después de varios EPs y mucho batallar, este grupo de neoyorkinos sacan su primer disco. Lo hacen, además, sin renunciar a su esencia. Tan frescos como en aquel lejano We Got It Wrong con que los descubrí. Once temas que te abrazan enseguida. Como esas personas que en cuanto las ves, ya sabes que formarán parte de tu vida.

When The Night es el mejor disco para estrenar el verdadero otoño. Aunque tiene el sabor inconfundible del mar en verano, podrás escucharlo cuando quieras. Decir que cada tema te transporta a una isla del Caribe no es una exageración teniendo en cuenta que han elegido una de ellas como nombre del grupo.

Los chicos de St. Lucia crean de la nada ambientes playeros, como si fueran una especie de Friendly Fires en plenas vacaciones. Tan pronto te hacen cerrar los ojos al ritmo de un ensoñador oleaje como te descubres saltando con ellos por el exceso de mojitos. Patadas en la arena y buena música a través del radiocasete. Porque sí, no sé qué filtros le han aplicado pero su música suena a cinta antigua. Por suerte, hay pilas suficientes para que la fiesta dure toda la noche.

Sospecho que siempre acabo recomendando el mismo tipo de música. Himnos. Pero no de estadio. Himnos íntimos, para darte caña a través de los auriculares y, con ellos de banda sonora, atravesar la ciudad día tras día. Tumblr en forma de canciones, vaya. Pero es que la vida ya es bastante gris a veces como para no escuchar música que le dé color. Me gustaría ser capaz de escribir así, lo confieso.

Elevate sirve de ejemplo. Empieza tropical, luego tiene un estribillo en falsete que te atrapa por lo sincero y todo desemboca en unos deliciosos coros finales que repiten y repiten lo mismo a modo de mantra. Para que te lo creas de una vez. Puedes volar. Solo tienes que ponerte las pilas.

 
You know that I want to get away
And I cannot wait for another day
You know that I want to elevate
Time to pick it up and celebrate

The Hole

Fui sin saber nada. Y creo que es lo más recomendable, ir a ciegas, como haces las mejores cosas por primera vez. Que un par de amigos te digan que te encantará, que se ve buen «material» (escribiría «pollas», pero no quiero sonar zafio puesto que este espectáculo no lo es), que suena buena música. Nada más.

Y ya no haría falta ninguna reseña. Darías un salto de fe. Pero cuesta darlos, estos saltos, nadie los da, necesitamos muchos motivos para sentirnos con el ánimo de ser valientes. Muchas excusas. Y justo eso pretende The Hole: que te dejes de excusas y tabúes y des los saltos que tengas que dar. «Hay que estar en el agujero para poder decir que has vivido», es el lema vital de los personajes que habitan este cabaret.

Ellos te sorprenden con cada número. Te emocionan en más de un momento, te hacen saltar de la butaca, te excitan. Y te hacen reír (con La Terremoto de Alcorcón a bordo, no podía ser de otra manera, claro). Quieren que les veas desnudos y que les toques. Se muestran tal como son bajo todas las máscaras y capas de ropa. Exhiben todo lo que son capaces de hacer. Lo mismo que harías tú sin tantos remilgos y más libertad.

Dos horas que empiezan con un temazo como Blind, capaz de aportar clase a cualquier evento y que terminan con todo el teatro en pie, aplaudiendo, aunque ya lo han hecho otras muchas veces a lo largo de la noche. En fin: ve sin miedo. O con un poquito de miedo y algo de intriga y unas gotas de recato, dispuesto a que te lo arranquen de cuajo.