Tearaway

Los juegos de Media Molecule siempre invitan a que el jugador sea creativo y desate su imaginación. No podía ser de otra manera con Tearaway, el nuevo proyecto del estudio para PlayStation Vita tras varias entregas de LittleBigPlanet. Esta vez transforman tu entorno en un mundo de papel y lo llenan de historias para que tú descubras la tuya.

“¡Salta! Abraza la incertidumbre.”
Eso te ordena un personaje en cierto punto del juego. Quiere que abraces la incertidumbre de un salto al vacío. Y saltas. Porque llevas ya unas cuantas horas en este universo de papel poblado de adorables criaturas y objetos coloristas, y tras ese tiempo sabes a ciencia cierta que saldrá bien. Que hasta los gestos más inesperados tienen su recompensa: tocar la parte trasera de la consola, rugir, acercarte a una puerta escondida. También saltar al vacío.
Sí, en Tearaway todo funciona. Todo tiene su utilidad. Todo te está esperando a ti para que le des vida. Las flores de origami que se despliegan a tu paso o los personajes que debes fotografiar si quieres que recuperen su aspecto y te enseñen cómo puedes crearlos paso a paso. Una aventura clásica con toques modernos que por una vez son bienvenidos. Las horas vuelan mientras solo eres capaz de una cosa: sonreír a cámara. Ahora lo sabes: tras un salto, siempre aterrizas sobre los dos pies.
“Si tú no escribes esta historia… ¿Quién lo hará?”
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#secretprojectrevolution

Se levantó el telón, pero el misterio continúa. Tras meses de teasers y misterios, ayer Madonna y Steven Klein estrenaron el cortometraje que sirve como carta de presentación del proyecto #artforfreedom. Parece que será una plataforma para defender la libertad artística. Para que los creadores no callen las voces de su cabeza; al revés, que les den rienda suelta. Que intercambien y muestren su obra.

Somos bebés en llamas contra los que disparan los agentes del buen gusto. Eso parecen decirnos. No ataquemos a los demás, reivindiquémonos. ¿Hasta dónde llegarán todas estas buenas intenciones? ¿Será realmente un escaparate de nuevas propuestas o solo un intento de Madonna por relanzar su carrera? Al menos, el vídeo de 17 minutos es impecable y va bien servido de imágenes icónicas. Veremos a ver.

Lo único que sé es que ayer iba yo en busca de una señal y me encontré esto al llegar a casa. La contundencia de algunas secuencias me dio el empuje necesario. Tomé una decisión. Y ahora todos mis pasos irán hacia allí. Solo ante el peligro, pero con más fuerza que nunca. ¿Será esta la revolución?

Keri Smith : Destroza este diario

“Tira esta página y asume la pérdida”. Así rezaban las instrucciones de uno de los ejercicios de este libro. Sin miramientos, arranqué la página en cuestión. Como si fuera una revista de la biblioteca y no un regalo de cumpleaños. Salí de casa y caminé hacia mi plaza preferida de Gracia. Quería tirarla allí. A medio camino me dio por pensar que en la vida no puedes elegir cuándo ocurren las cosas. Llegan cuando llegan y tienes que lidiar con ello. Las instrucciones no eran “Tira esta página en tu lugar favorito para crear un recuerdo inolvidable”. Se trataba de asumir que hay cosas que se pierden. Para siempre y sin más explicación. Así que solté la página en medio de esa calle de la que nunca recuerdo el nombre. El papel negro voló a mi espalda. No me giré ni siquiera cuando apuntó hacia allí el manguerazo de los servicios de limpieza del Ayuntamiento. Ahora solo me queda quedan los restos de la página arrancada, jirones aún encuadernados al resto del libro.

Así son las reflexiones que me hago con el libro Destroza este diario. La autora invita a la creación a través de la destrucción. Cada página te invita a rasgar, mojar, manchar, pintarrajear, cortar, incluso quemar. Como sé que no haré las virguerías que crea la gente a partir de frases tan lapidarias como “Vierte aquí tu café”, yo exploro mis propios límites.

Hay una página que todavía no he hecho. Tienes que llevarte el diario a la ducha. Y ducharte con él, supongo, aunque eso no lo especifica. Tengo miedo de que se moje, como si hubiera otra opción. La ducha conlleva agua, no hay vuelta de hoja. Sé que acabaré haciéndolo. Tampoco me atrevía a destrozar una página a mordiscos, pero luego la descarga de adrenalina que me provocó hacerlo, por el mero hecho de que podía hacerlo, de que me estaba permitido hacerlo, fue una experiencia liberadora.

Y así vas resolviendo este diario. Interpretas las instrucciones, creas tus reglas, las rompes acto seguido, te das cuenta de las tonterías que te bloquean y se te abren nuevas puertas. Lo recomiendo a todos los creadores, pero también a quien quiera conocerse mejor, relajarse o simplemente tener un libro con el que poder hacer lo que no harías con otro libro. El camino más corto entre un espejo y un saco de boxeo.