Instant crush

De repente, un engranaje gira en tu interior y todo tiene sentido. Lo llaman flechazo. Vas por la vida cargado con tus prejuicios, tienes muy clara tu visión del mundo, lo que te gusta y lo que no, de ahí no te mueve nadie. Hasta que chocas con algo que te desarma. Y en esa sorpresa redescubres el auténtico sabor de la vida.

Algo así me pasó el otro día escuchando Random Access Memories, el último disco de Daft Punk. Me estaba pareciendo un soberano coñazo, la típica obra que se hace para lucimiento personal y no para disfrute del oyente. Pero antes de que perdiera la esperanza, llegó Instant Crush, en colaboración con Julian Casablancas, cuya voz vocoderizada hasta parecer riffs de guitarra tiene más emoción que casi todo lo que se ha lanzado en 2013 (Woodkid es mucho Woodkid). ¡Así sí!

And we will never be alone again
Cause it doesn’t happen every day…

Me sentí acompañado tarareando la letra. Y esa debería ser la función del arte. El escritor David Foster Wallace me lo confirmaba ayer por la noche en el libro de entrevistas con él que estoy leyendo. En la cama, aún tapado por el nórdico, sonreí al leer que le gustaban esos libros que le daban compañía, que le aportaban algo como ser humano en medio del caos. «La literatura o mueve montañas o aburre», decía él.

Plantearse la escritura, y por extensión el arte, y por extensión el amor, como un acto generoso, con el que pretendes que el otro encuentre una pieza perdida y crezca contigo. La complicidad de compartir ese mismo flechazo que tú sentiste para que el otro lo sienta. Por eso no paro de escuchar ese Instant Crush de Daft Punk y se lo pasé a una amiga. Nunca será single, pero para mí justifica el lanzamiento del disco.

Jose Luis Algar : Planes para después de un resfriado

Algar se considera pesimista. Eso le he leído en varias entrevistas, también lo pone en su web oficial y, como para corroborarlo, ahí están esos globos negros y esa calavera de la portada. Pero el disco empieza con una declaración de intenciones, ese «Será que ya no estoy tan mal» en Cuando Pasa Lo Peor y termina deseándole Lo Mejor a su ex.

En medio, canciones sobre el amor, planes románticos en días de sol y, en la segunda mitad, se nota una toma de conciencia: el pasado sigue ahí. El suyo es un optimismo que no le da la espalda a cualquier muestra de tristeza (que diría Fangoria), lo abraza, lo asimila y crece con él. Solo diciendo adiós uno sigue adelante.

Hace tiempo que gente como Nando de Confesiones tirado en la pista de baile me hablaba de las bondades de Algar. Pero yo, poco fan de las maquetas, no quise escuchar el disco hasta que estuviera terminado. Y hace unas semanas, él mismo me pasó una actuación en el programa Etiquetats de TV3 y me impactó. Qué tablas, el tío. Qué calidez.

Sobre todo, es un disco que sorprende por la cercanía de sus letras. Sencillas, que no simples. Melodías luminosas como Hola Mi Amor (mi favorita), lo cotidiano bien entendido, como en los mejores momentos del pop español. La voz a ratos me recuerda a Ellos; una voz familiar, la de ese amigo que un día descubres que canta y lo hace fenomenal.

Admiro a los artistas que confían en lo que tienen entre manos. Algar creía en su maqueta, así que pagó de su bolsillo la producción de Pau Romero Maestre y, ya con el disco terminado, buscó y encontró una discográfica que apostara por él: Music Bus. Hoy termina este primer viaje. El disco ya está a la venta (en CD o en digital, también puedes escucharlo en Spotify). Le deseo todos los éxitos.

Pure intuition

Un día te cruzas con algo que merece la pena enseñar a todo el mundo. Corres a coger la cámara, haces clic. La primera foto rara vez sale bien. Vuelves a intentarlo, qué rara queda ésta. Echas otra foto, y otra, y otra, y así hasta que al final, cosa curiosa, te das cuenta de que la mejor de toda la serie, la que captura la esencia de eso que habías visto, era la segunda. La rara. La que habías notado distinta, mejor.

Está bien no ser impulsivo y no quedarse con el primer resultado. Pensar las cosas un poco. Pero un poco es eso: un poco, ni una gota más. O de tanto darles vueltas a las cosas, acabas por olvidar aquello que pretendías. Sería como estar cambiando de cola continuamente en el súper, la tuya siempre irá más lenta.

Da un primer paso, sin pensarlo, a ver dónde te lleva. Solo cuando necesites descansar, entonces sí, párate, acostúmbrate al paisaje que te rodea, asimila cada hoja y cada camino, deja que tu instinto encuentre la mejor ruta para llegar a lo más alto y ya no dudes: sigue por ahí. Pronto habrás llegado. A la segunda va la vencida.

Yeh, yeh, yeh

Qué poder tienen algunas frases para arreglar la vida. Una frase es a veces lo único que recuerdas de una película y siempre te hace sonreír al recordarla; con ella, vuelven las miradas de los actores, escenas completas. Esa primera frase de un libro que te llevó a comprarlo. O la frase enterrada en la letra de una canción, no es la que le da título, solo es ese verso que el grupo ha escrito para ti, para hacerte compañía.

«Un no es la antesala del sí.» Me lo dijo el otro día un amigo y tenía razón. Cuando sales a navegar, el primer contratiempo siempre parece el último y definitivo. Pero la vida es un problema de matemáticas que acabarás resolviendo. Viene bien rodearse de amigos que te lo recuerdan. Paciencia. Hay siete palabras que abren cualquier puerta.

Neus Arqués : Marketing para escritores

Escribes para que otros te lean. Es algo muy romántico, esto de escribir, cientos de horas en tu rincón (tus rincones: la cama, una cafetería tranquila, ese banco junto al mar), viendo como crecen tus personajes, escribiendo esa novela que a ti te gustaría leer. Pero al final del día, buscas que otros ojos lean eso que has escrito y que lo disfruten, comenten, compartan. Creo que incluso los diarios íntimos se escriben con ese deseo inconfeso. Que alguien abra el candado y te descubra tal como eres.

Marketing para escritores te da las herramientas para llegar al público. Lo mejor es que la autora habla desde su propia experiencia, no solo como profesional del marketing, también como escritora. Sus consejos son los de un amigo que ha pasado por lo mismo.  En la red no he encontrado ningún texto que exponga las técnicas de venta de una forma tan sincera y constructiva como éste.

Neus Arqués rompe tabús, te invita a que tu libro, al que tanto cariño le tienes, lo vendas como un nuevo sabor de yogur. Tiene destacar en un sector que publica 70.000 libros al año. Ella te da las pautas para elaborar una propuesta editorial con que llamar la atención de agencias literarias y editoriales, para promocionarlo (antes incluso de publicarlo), incluye «dietas» depurativa para el ánimo. Un viaje completo: desde que gestas el libro hasta que ya está a la venta y preparas el próximo.

Creo que además, muchas de las estrategias pueden ser útiles para cualquiera que pretenda dar a conocer su arte: música, fotografía, pintura… Las características de cada mundillo varían, seguro, pero el fin es el mismo. Hacerte un hueco. Gracias a la autora por este libro. Y mucha suerte a todos los aventureros. ¡A por todas!