La soledad de las habitaciones de hotel. Dicen que casi todos los segundos discos de artistas y grupos que han tenido éxito con su debut tratan de eso. La fama conlleva una sucesión de conciertos y aeropuertos y viajes por carretera y escenarios y camerinos, todo ello lejos de casa y de tu gente. Cuando vuelves al hotel no sabes en qué ciudad estás, ni qué estás haciendo allí. Casi no sabes ni quién eres.
El francés Yuksek no rompe la tradición y en su segundo álbum usa como fuente de inspiración la soledad que sintió durante la gira del primero; pero le da una vuelta de tuerca y Living On The Edge Of Time es una colección de himnos luminosos, eufóricos. Unos teclados insistentes te dan la bienvenida a Always On The Run, que pronto evoluciona en algo casi rockero y reivindicativo. Le sigue White Keys, que podría haber salido de un disco de Justice, coros de niños incluidos. El pop más inmediato llega con Off The Wall, veraniega y optimista. ¿Seguro que no te has teletransportado a un disco de MIKA? Imposible no mover los pies, imposible no tararear esos «ooh-ooh».
On A Train suena (incluso en la voz) al Tiga de Far From Home pero mete un acelerón al final de cada estribillo y al final parece que ese tren vaya a atravesar a toda pastilla las mismísimas puertas del Cielo. La sombra de Justice vuelve en Say A Word. La verdad es que el disco suena a catálogo de influencias, a esas selecciones en plan Back To Mine en que los artistas comparten sus canciones favoritas, imprescindibles para entender su estilo. Lo digo como algo positivo: Yuksek sabe bien lo que le gusta, lo demuestra y está tan seguro de sí mismo que salta de un estilo a otro sin despeinarse. To See You Smile es casi una balada. La pausa viene bien porque dejamos atrás la mitad popera del disco y entramos de lleno a la discoteca.
The Edge es arrolladora. Yuksek da en el clavo: así se siente la independencia. La canción crece y crece y sigue creciendo, así que levanta los brazos y salta al ritmo si no quieres quedarte atrás. Te vas a comer el mundo. Fireworks continúa la fiesta en una sala un poco más oscura de la discoteca, o quiza hay más humo o has bebido más. Los brazos siguen en alto. Miracle suena a los mejores LCD Soundsystem, los que te hacían sudar con Losing My Edge o Daft Punk Is Playing At My House. Piensas que podrás descansar con You Should Talk pero no: la locura se desata, Yuksek hasta se olvida de cantar, ya solo importa el ritmo en perpetuo crescendo. El medio tiempo Dead Or Alive y su letra introspectiva ponen el punto y final perfecto a un viaje que en el fondo se trataba de reencontrarse a uno mismo. Verte en el último borde y atreverte a dar ese salto mortal como si tuvieras alas. Porque las tienes.
Tengo que darle las gracias a Yuksek por el viaje y el salto y la música. Es francés, es guapérrimo, hace música electrónica y se sobrepone a la soledad cantando himnos de autoafirmación. Está claro que tenía que adorarle sí o sí. Y encima hace vídeos como éstos, candidatos serios a Vídeos del Año:









